Raúl García, experto en océanos de WWF, recuerda que todos los años llegan aproximadamente unas 230.000 de toneladas pellets a nuestros mares. El plástico está ahogando el planeta y es una de las principales amenazas para nuestra salud, el medio ambiente y las economías. “Se trata de un problema mundial y no podemos olvidar que los plásticos han llegado a todos los hábitats y a todos los territorios”. Y continúa señalando que “necesitamos urgentemente un Tratado Global contra el plástico y, a escala europea, una propuesta de legislación ambiciosa para reducir los vertidos de microplásticos, incluidos este tipo de pellets”.
La organización tiene en marcha en la actualidad un campaña pidiendo un compromiso político urgente para poner fin a esta amenaza que ya cuenta con el apoyo de más de 130.000 personas en el Estado español, y 2 millones de firmas a nivel internacional.

Marea contaminante de pellets de plástico en la costa cantábrica
Desde mediados de diciembre las costas gallegas están sufriendo una marea contaminante de pellets de plástico, provocada por el barco Toconao cuando perdió parte de su carga frente a las costas del norte de Portugal. Las pequeñas bolas de plástico se han ido encontrando con el paso de los días en un territorio cada vez más amplio, han llegado ya a Asturies y Cantabria, y amenazan la costa vasca. Pero la Xunta de Galiza -PP- no activó el Plan de Contingencia de para casos de contaminación marítima hasta el 5 de enero.
Tras la constatación in situ, una vez más, ha sido un movimiento popular de voluntarios y voluntarias quien empezó con la laboriosa tarea de retirar las diminutas bolas dispersas. El gobierno gallego del PP aseguró, en un principio, que el material no era “tóxico ni peligroso” en base a un informe firmado por un experto de una empresa. Sin embargo, tras un segundo estudio la Xunta ya avisaba de que los pellets “deben tratarse con cuidado, no inhalar y evitar el contacto con la piel, los ojos y la ropa”.

Los pellets son bolas de unos pocos milímetros que se utilizan como materia prima para elaborar diferentes productos de plástico y derivados. Son muy ligeros y en la arena se dispersan fácilmente y complican las labores de retirada y limpieza. Suponen un grave riesgo para los organismos marinos, que ingieren estos elementos al confundirlos con alimento, acumulándolos en su sistema digestivo y provocando infecciones o inanición en estos seres vivos.

