
El pasado domingo, la coalición Puyalón de Cuchas-Os Pueblos Deciden fue presentada en la Casa de la Cultura de Aguaviva, localidad del Baixo Aragón. El candidato por Aragón de la coalición Os Pueblos Deciden, Valentín Cazaña, expreso su apoyo y soporte a la lucha que está llevando a cabo el pueblo de Aiguaviva, y la plataforma “El Bergantes no se toca” contra el proyecto de embalse en el río Bergantes.
Cazaña señaló que “nos parece un nuevo ejemplo de expolio contra un pueblo y un río, y una obra que provocará graves impactos sobre zonas protegidas de Red Natura 2000, sobre el LIC Río Bergantes". Desde Puyalón de Cuchas, se comprometieron a que, “si tenemos presencia en el Parlamento Europeo, llevaremos a las instituciones europeas la voz de los vecinos de Aiguaviva contra el embalse”.32
Rechazo a la cementera de Morata y al embalse de Mularroya
Por otra parte, durante la tarde de este lunes en Morata de Xalón, la coalición soberanista mostró su rechazo al embalse de Mularroya y a la cementera de Morata. Desde Puyalón de Cuchas han transmitido su oposición a la incineración de residuos en la cementara de Morata, por los perjuicios que esta práctica puede conllevar en las personas y en la agricultura.
Valentín Cazaña rechazó desde Morata una vez más, el embalse de Mularroya, que "además de inundar y destruir sendas zonas ZEPA y LIC, inevitablemente producirá la ruina de los pequeños agricultores, en el caso de que se termine su construcción y se ponga en marcha en un futuro". "Esta obra, para la que hay destinados 200 millones de euros de dinero público supone uno de los atentados mayores que se han perpetrado contra el medio ambiente en Aragón", afirmó Cazaña.
Como ya denunció hace unos días en Ricla la organización soberanista, “una buena parte de estos agricultores, los que riegan con agua del acuífero Queiles Jalón, ya disponen de recursos hídricos más que suficientes, a un precio espectacularmente menor al que tendría el agua de Mularroya, 350 euros por hectárea/año, una cantidad imposible de hacer frente para los pequeños agricultores”.
Cazaña señaló que “si el pueblo aragonés tuviera soberanía propia y el derecho a decidir podría descartar obras y proyectos tan dañinos para el medio ambiente y las personas como el embalse de Mularroya y la incineración de residuos”.




