El acuerdo del Gobierno de Aragón con la empresa concesionaria de las Autopistas de Peaje Acesa (Abertis), nos parece una atraco a los bolsillos de todos y todas las aragonesas.
El PP español es el responsable de que la AP-68 no sea una autopista pública desde 2011 y de que la AP-2 no lo sea en 2014, ya que prorrogó la concesión que vencía en estas fechas.
Este acuerdo no solo nos puede costar más de dos millones de euros al año, que ademas se embolsará la multinacional, sino que además le tendremos que pagar un millón adicional por la ejecución de unas obras de acceso a la AP2. Un pago que vamos a hacer todos y todas las aragonesas por culpa de la gestión del PP.
Según declaraciones de Francho Herrero, Secretario de Organización de Puyalón de Cuchas, “la única solución para la alta siniestralidad de esta vía es el rescate o nacionalización de las autopistas y que los gobernantes de turno dejen de compadrear y regalar el dinero de todos los aragoneses a las constructoras y multinacionales”.
Puyalón de Cuchas




