Movimientos

Puyalón de Cuchas condena la campaña de desprestigio y criminalización de la militante comunista Ángeles Maestro

Puyalón de Cuchas, organización política de la izquierda independentista aragonesa, ha mandado «un mensaje de solidaridad y apoyo a la compañera Ángeles (Nines) Maestro, militante de Red Roja, ante la campaña de desprestigio y calumnias de la que está siendo víctima, por parte de la caverna mediática afín al Régimen». Puyalón recuerda que Nines, militante...
| 31 agosto, 2013 12.08

angeles maestroPuyalón de Cuchas, organización política de la izquierda independentista aragonesa, ha mandado «un mensaje de solidaridad y apoyo a la compañera Ángeles (Nines) Maestro, militante de Red Roja, ante la campaña de desprestigio y calumnias de la que está siendo víctima, por parte de la caverna mediática afín al Régimen».

Puyalón recuerda que Nines, militante comunista, también desarrolla un papel importante como activista en la plataforma contra la privatización de la sanidad madrileña, «donde el grado de confrontación con los poderes públicos ha crecido exponencialmente ante el desmantelamiento de ésta en la Comunidad de Madrid, gobernada por los neoconservadores, y por ello desde estos sectores se le ésta calumniando y difamando como ya ocurrió en 2009 cuando Nines se presentaba en la candidatura de Iniciativa Internacionalista, en la cual Puyalón de Cuchas también participaba».

«Desde Puyalón de Cuchas -continúa la nota- queremos mandar un fuerte abrazo solidario e internacionalista a la compañera Ángeles Maestro y darle todo nuestro apoyo ante los ataques recibidos por parte de ciertos medio de comunicación».

Comunicado de Ángeles Maestro.- 26 de agosto de 2013 | Ante la nueva oleada de criminalización hacia mi persona desencadenada desde medios digitales vinculados a la extrema derecha y de la que se están haciendo eco periódicos como La Razón o televisiones como Tele Madrid o la Sexta TV en sus informativos, declaro lo siguiente:

Con el objetivo de descalificar la lucha contra la privatización de la sanidad en la que estoy implicada, junto a centenares de miles de personas, no se utiliza, como sería lógico, la demostración de la falsedad de las graves acusaciones que realizo en los artículos que escribo o que publican los documentos de CAS Madrid o Matusalén. Eso es imposible, puesto que lo que se dice en ellos es todo rigurosamente cierto.

Ante la absoluta carencia de argumentos, lo que se está haciendo es repetir una campaña que lideró Intereconomía hace tres años y que llevaba por título “Ángeles Maestro, la proabertzale, que lucha contra Esperanza Aguirre”. No ha variado nada. Se sacan mis mismas imágenes de 2009 en una campaña electoral europea y defendiendo una candidatura perfectamente legal como dictaminó el Tribunal Constitucional -la de Iniciativa Internacionalista- para lanzar acusaciones de “terroristas” y de tener intereses políticos ocultos a quienes luchamos por impedir la privatización y el desmantelamiento de la sanidad pública.

El desencadenante que se utiliza ahora es la concentración de trabajadoras y trabajadores del Hospital en el que fue ingresada la Delegada del Gobierno. En ella se denunciaba la incongruencia de un gobierno que intenta a diario vender las excelencias de la sanidad privada, mientras sus representantes –cuando tienen algo grave– utilizan la sanidad pública.

Ni yo personalmente, ni Cas Madrid, ni la organización de la que formo parte –Red Roja- fuimos convocantes o asistimos a la concentración que realizaron las y los trabajadores de La Paz, pero es perfectamente comprensible la indignación de un personal sanitario que ve como se desprecian sus reivindicaciones y se arrasan empleos y recursos públicos por los que tanta gente hemos peleado.

La lucha que llevamos a cabo tiene por objetivo una sanidad pública, de calidad, que atienda y cubra todas las necesidades, tanto de personas como Cristina Cifuentes, como de todas las personas migrantes con o sin papeles.

La burda campaña lazada contra mí y que alerta contra la “radicalización” de la lucha por la sanidad pública, sólo refleja la desesperación de unos políticos que ya no pueden seguir engañando, ni a sus propios seguidores, que como la inmensa mayoría de la ciudadanía, ven conculcados sus derechos básicos.

31 agosto, 2013

Autor/Autora


Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR