En una declaración institucional, celebrada este sábado a las 21.00 horas para valorar la aplicación del artículo 155 sobre Catalunya y las medidas aprobadas tras el Consejo de Ministros español, y dirigida a la ciudadanía catalana, a la del Estado español y a Europa, Puigdemont ha afirmado que “todas las propuestas de diálogo dirigidas al Estado español han tenido la misma respuesta, silencio o represión”.
El president no ha dudado en afirmar que "el 155 representa directamente la liquidación de nuestro autogobierno y de voluntad democrática de los catalanes”. “El Gobierno español ha emprendido el peor ataque a las instituciones y al pueblo de Catalunya desde los decretos de Franco”, ha denunciado.
Puigdemont ha criticado que el Gobierno español "se ha autoproclamado de manera ilegítima el representante de la voluntad de los catalanes”. “El gobierno de Rajoy quiere nombrar un directorio para que teledirija desde Madrid la vida de Catalunya”, ha añadido.
En su opinión, "las agresiones del Estado español siempre han ocultado la incapacidad de hacer política". En este sentido, ha recordado que "el que tenemos nos lo hemos ganado siempre con la fuerza de la gente y con la fuerza de la democracia”. Por eso, ha subrayado, "las instituciones catalanas y el pueblo de Catalunya no podemos aceptar este ataque”.
"La humillación que pretende el Gobierno español haciéndose tutor de toda la vida pública catalana está fuera del estado de derecho”, ha continuado el president para afirmar: “Tenemos que volver a defender nuestras instituciones como siempre, de manera pacífica, pero cargados de dignidad y de razones”.
De este modo, ha anunciado que "los representantes de la soberanía ciudadana debatiremos en el Parlament de Catalunya el intento de liquidar el autogobierno y actuaremos”.
En un momento de su intervención también se ha dirigido a «"los demócratas españoles", en castellano, para advertiles de que en Catalunya "se está haciendo un ataque a la democracia que abre la puerta a otros abusos en cualquier parte del Estado”. "Si los valores fundacionales europeos están en riesgo en Catalunya, también lo estarán en Europa”, ha concluido.




