Este jueves el Congreso español ha aprobado la reforma de la ley ‘Solo sí es sí’. En la votación se ha partido en dos el gobierno de coalición entre la propuesta del PSOE y la ley de Unidas Podemos. El PSOE ha conseguido sacar adelante la propuesta de modificación de parte de la ley con el apoyo de las derechas (PP, Ciudadanos, PNV y PdeCAT). Han votado en contra Unidas Podemos, ERC, EH Bildu, Más País y Compromís; Vox no ha acudido a la votación y Junts se ha abstenido.
En el debate que ha tenido lugar este jueves en el Congreso español se ha evidenciado la grave brecha que separa a los dos partidos de coalición. La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha lamentado que no haya habido un “acuerdo unitario”, mientras la portavoz de Unidas Podemos, Lucía Muñoz, ha acusado al PSOE de “entregar a los reaccionarios los derechos de las mujeres” por pactar el cambio legal con el partido de Alberto Núñez Feijóo. “No hay humillación en abordar la igualdad desde consensos amplios y sólidos”, ha respondido la diputada y portavoz de Igualdad del PSOE, Andrea Fernández.
La reforma llega tras varios meses de desgaste social y político por los casos de rebajas de penas y excarcelaciones de personas que habían cometido delitos sexuales. Al menos 978 penas se han visto reducidas y 104 personas han salido de la cárcel desde que se puso en marcha esta ley, en octubre de 2022. La nueva ley no terminará con este goteo de rebajas de penas y excarcelaciones puesto que las revisiones ya no se pueden parar. No se podrán aplicar las modificaciones de forma retroactiva al no ser una ley penal más favorable pero sí que plantea la iniciativa una solución a futuro para evitar esto.
El cambio legal aprobado recoge la propuesta que registró el PSOE en febrero sin acuerdo con el Ministerio de Igualdad, más algunas modificaciones que ha pactado con el PP. Los socialistas han tratado de minimizar el pacto limitándose a “cuestiones técnicas” y modificaciones “semánticas y aclaratorias”, mientras desde el PP han reiterado que se trata de cambios “de mucha trascendencia”.
Un debate lleno de reproches
Andrea Fernández (PSOE) ha reiterado que la reforma solo afecta a un ajuste “técnico” en las horquillas de penas y “no modifica ni una coma de la definición del consentimiento”. Ha recordado que era una “obligación” ante “una buena ley” que “no ha funcionado adecuadamente” en su aspecto penal.
La ministra de igualdad, Irene Montero ha reprochado al PSOE que no haya sido capaz de negociar una propuesta unitaria en la coalición tras una ofensiva de la derecha no solo contra la ley sino contra el Ejecutivo y el presidente, Pedro Sánchez.
El PP, por su parte, ha acusado al PSOE de promover esta reforma por la “sangría electoral” que han supuesto las rebajas de penas y excarcelaciones.
La reforma
La iniciativa no toca la definición de consentimiento y mantiene la unificación de los delitos de abuso y agresión. Introduce, eso sí, la evaluación de la violencia e intimidación de nuevo, para que la existencia de estas circunstancias determine un mayor castigo.
Unidas Podemos presentó una alternativa que sitúa la violencia como una circunstancia agravante más (como actuar en grupo o el parentesco). Desde la formación creen que situar estos elementos en el núcleo del delito supone centrar la discusión en la existencia o no de violencia (no en el consentimiento) y no superar el “esquema judicial” que se pretendía con este cambio legal.
Irene Montero, reticente en un primer momento a tocar el proyecto estrella de su Ministerio, acabó accediendo a tocar la parte penal de la ley a pesar de estar convencida de que que el problema no está en la ley, sino en la aplicación “incorrecta” de “una minoría de jueces”.
Ambas partes llegaron a asumir que elevar las penas era la única vía para evitar condenas más bajas a futuro. Pero, ¿cómo elevar las penas? ¿Qué fórmula técnica utilizar? Tras analizar diferentes escenarios, Llop y sus asesoras llegaron a la conclusión de que la única opción posible para justificar una subida de las penas era introducir un subtipo para las agresiones con violencia, intimidación o sobre una víctima privada de sentido.
Este planteamiento es rechazado por Unidas Podemos. Consideran que ese cambio desvirtúa el espíritu de una norma que buscaba cambiar la manera en la que se juzgan los delitos sexuales porque hará pivotar los procedimientos sobre la existencia de esos elementos y no sobre el consentimiento.
"Hoy nos quedamos en minoría, pero vamos a seguir trabajando. Es lo que sabemos hacer las feministas, cuando conquistamos derechos y también cuando retrocedemos y cuando nos quedamos en minoría, seguir adelante", ha dicho Irene Montero.
¿Y en las calles?
En la misma línea se manifestaron este miércoles en Bilbo y Donostia para denunciar el retroceso que supone que salga adelante la propuesta del PSOE para modificar la ley del ‘Solo sí es sí’. Frente a los palacios de justicia de ambas ciudades se han podido leer mensajes como “Nos tendréis enfrente” o “El consentimiento no se negocia”.
Destacan la importancia de poner el consentimiento en el centro ya que “introduciendo la intimidación y la violencia, lo que estáis protegiendo es el acceso libre y el derecho adquirido de los hombres a nuestros cuerpos”, advierte su comunicado.
Similar es el discurso del 8M Zaragoza que se han posicionado contra la reforma: “Reintroducir la 'violencia y la intimidación' para agravar 'algunas' agresiones sexuales obligaría a las mujeres a tener que probar que han sufrido violencia o intimidación para que se reconozca que han vivido agresiones graves”, se podía leer en sus redes sociales.
Recuerdan que la ley ‘Solo sí es sí’ recoge las reivindicaciones de los movimientos feministas estatales, que pedían precisamente darle la importancia que se necesita al consentimiento.
Reclaman “la implementación de las medidas más relevantes de la ley: recursos formación, prevención, servicios y atención a todas las mujeres que han vivido violencias sexuales, sin necesidad de denuncia”.
#AUMENTARPENASNOPROTEGE. 💢El foco contra las violencias ha de estar dirigido a los derechos de las mujeres y en combatir las desigualdades de género, clase y raza.
👉Endurecer las penas no previene ni reduce las violencias sexuales....— 8MZGZ♀️ (@8_mzgz) April 19, 2023





