Un centenar de personas se concentró este jueves a las puertas del CEIP Catalina de Aragón. Como adelantó AraInfo, las familias de este centro público, ubicado en Parque Goya, denuncian «el cierre de dos vías y alertan del aumento de ratios» por parte del Departamento de Educación. Una estrategia que parece extenderse a otros centros de la geografía aragonesa y que, a su juicio, persigue dos objetivos: reducir la inversión en la enseñanza pública y seguir favoreciendo el crecimiento de los conciertos educativos con la patronal de la enseñanza privada.
El barrio zaragozano está viviendo estos días sus fiestas y la protesta de la comunidad educativa del colegio coincidió con el paso de los cabezudos, que en ese momento recorrían las calles de Parque Goya, creando una divertida sinergia.
En declaraciones a AraInfo, Blanca Enfedaque, una madre que forma parte de las familias afectadas por el recorte de vías, ha explicado que el origen de la protesta es denunciar que "la Administración, el Gobierno de Aragón, nos quiere recortar dos aulas. En concreto, nos quiere recortar una de las aulas en cuarto y otra en sexto de Primaria".
Enfedaque señala que hasta ahora contaban con "unas ratios buenas, de unos diecinueve críos, como mucho veinte por clase, que de hecho es la ratio establecida para Zaragoza capital". Sin embargo, advierte de que la decisión de la DGA supone que "siendo el mismo número de alumnos en quinto que los que van a ser el curso que viene en sexto, en vez de estar en cuatro clases van a estar en tres; en vez de tener cuatro tutores van a tener tres; van a tener una reducción de recursos que va a afectar directamente a la calidad de su enseñanza".
Denuncia también que las aulas "no están preparadas tampoco por el tamaño" y que "van a estar apretadísimos". Asimismo, apunta que será necesario "sacar muebles al pasillo, armarios y demás, porque no van a caber".
Además, señala que cuando el próximo curso lleguen de nuevo las semanas más calurosas "no es lo mismo estar diecinueve o veinte criaturas en un aula que estar veinticinco".
Nuestra interlocutora considera que uno de los factores que explican esta situación son los gastos derivados de la concertación del bachillerato que pretende implantar Jorge Azcón. "Tienen que sacar recursos de donde no los hay", sentencia.
Por último, Enfedaque ha querido "dar las gracias al equipo directivo, que sabemos que lo ha peleado hasta el último suspiro, pero esperamos que entre en razón la Consejería de Educación y que mantengan las condiciones. No decimos ni que las mejore, que las mantenga es suficiente".





