Profesionales de los Servicios Sociales piden la dimisión del concejal de Zaragoza Roberto Fernández

Tras la presentación el pasado lunes por parte del concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Zaragoza, Roberto Fernández, de la nueva tarjeta de Zaragoza Redistribuye 2.0 que van a prescribir los Servicios Sociales a partir del 1 de abril, la Plataforma de Profesionales de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, se suma “a la petición, hecha por la Junta de Personal, de dimisión del Consejero y su equipo directivo”.

El concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Zaragoza, Roberto Fernández, presentando junto a Antonio Melero, director de Ventas de Simply, y Fernando Pérez de Oteiza, director de Supermercados Eroski en Aragón, la tarjeta de Zaragoza Redistribuye 2.0.
El concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Zaragoza, Roberto Fernández, presentando junto a Antonio Melero, director de Ventas de Simply, y Fernando Pérez de Oteiza, director de Supermercados Eroski en Aragón, la tarjeta de Zaragoza Redistribuye 2.0.
El concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Zaragoza, Roberto Fernández, presentando junto a Antonio Melero, director de Ventas de Simply, y Fernando Pérez de Oteiza, director de Supermercados Eroski en Aragón, la tarjeta de Zaragoza Redistribuye 2.0.

Tras la presentación el pasado lunes por parte del concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Zaragoza, Roberto Fernández, de la nueva tarjeta de Zaragoza Redistribuye 2.0 que van a prescribir los Servicios Sociales a partir del 1 de abril, la Plataforma de Profesionales de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, se suma “a la petición, hecha por la Junta de Personal, de dimisión del Consejero y su equipo directivo”.

“Nuevamente la Concejalía de Acción Social del Ayuntamiento de Zaragoza vuelve a hacer una campaña de venta de humo, en esta ocasión a cuenta de las ayudas de urgencia”, denuncian desde esta Plataforma, y añaden que “tras el estrepitoso fracaso del programa de reparto de alimentos en especie, que respondía al pretencioso nombre de Zaragoza Redistribuye, denunciado desde su inicio por la Plataforma y otras entidades y profesionales, y que, en la práctica, era un reparto de legumbres secas y latas de sardinas que recordaban épocas pasadas, ahora la Concejalía nos sorprende nada menos que con el Zaragoza Redistribuye 2.0”.

La Plataforma de Profesionales de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza denuncia que este ‘nuevo’ programa “reclamado como innovador y pionero por el Consejero, no consiste sino en las mismas ayudas de urgencia que los servicios sociales del Ayuntamiento de Zaragoza vienen prestando desde los años 80 pero ahora presentadas como algo novedoso, con una voluntad de crear una imagen publicitaria de marca y, pese a devolver la cuantía de las ayudas a la cantidad anterior al establecimiento del programa, manteniendo las limitaciones en el número de ayudas a conceder en un máximo de cuatro”.

“Además se ha reducido el número de supermercados con los que se pueden tramitar estas ayudas a solo dos, y se ha implantado de manera apresurada y sin informar a tiempo ni tan siquiera, a los propios profesionales que tienen que aplicar este programa”, enfatiza el colectivo de profesionales, añadiendo que “esta premura solo puede explicarse por la clara intención de la Concejalía de realizar una campaña de autobombo en los medios de comunicación, aunque nuevamente no se aporta nada nuevo a la calidad de los servicios sociales municipales”.

Esta Plataforma entiende que “igualmente se ha empleado a modo de promoción la información sobre otros servicios sociales especializados que no solo no han sido implantados por esta Concejalía sino que en algunos casos, como la Casa de la Mujer y la Casa de las Culturas, han sufrido procesos de desmantelamiento a lo largo de esta legislatura”.

“En estos momentos en que la legislatura ya termina y se puede hacer balance queda claro cual ha sido la práctica durante estos cuatro años: mucha autopromoción sin motivos en los que fundamentarla, gran despreocupación por dotar de calidad a los servicios sociales municipales y un estilo muy autoritario que ha provocado que actualmente tengan en frente prácticamente a todos/as los empleados/as públicos y a la representación sindical al completo”, concluyen.