Asoma la primavera, pero no se atisban síntomas de vida en el Gobierno de Aragón. Jorge Azcón tiene paralizada a la DGA, que funciona por inercia, y castiga a la ciudadanía sin Presupuestos, a la espera de las condiciones del chantaje del ultraderechista Vox desde Madrid para mantener su cargo y jugoso sueldo.
Como diría el propio PP los presupuestos son la ley anual más importante que aprueba un gobierno, y no les falta razón, pues aterrizan las líneas políticas sobre las realidades sociales. Los presupuestos suponen pasar de las palabras a los hechos, siempre y cuando se ejecuten, claro, pero ese sería tema para otra editorial.
Sin embargo, a Jorge Azcón y su equipo en la DGA no parece importarles que ya hayan pasado tres meses, 90 días, sin presupuesto. Un trimestre sin que el Gobierno de Aragón liderado por el PP –con la colaboración del PAR– y que ya ha sufrido una grave crisis –la ruptura con Vox, más formal que real, y su salida del gobierno para chantajear más plácidamente–, haya presentado ni siquiera un borrador.
Así pues, Azcón tiene paralizada a la DGA, y está más pendiente de sus cosas particulares, la autopromoción hacia su deseado Madrid (con propaganda del estilo The Wave, Hub Defensa, la creación de millones de puestos de trabajo, o espantajos como Sánchez-España nos roba, los catalanes hacen cosas, ETA gobierna en Moncloa, Mazón está reconstruyendo Valéncia, y falacias similares…) que en solucionar los graves problemas de la Sanidad y Educación públicas aragonesas. Sin presupuestos no hay capacidad para incidir y solucionar los problemas del día a día de la sociedad aragonesa, ni las listas de espera sanitarias, ni la falta de maestras, ni los incalificables retrasos en Dependencia, se solucionan solos, necesitan de la acción decidida de un gobierno que gobierne, con menos propaganda y más ejecución.
Azcón: entre el chantaje de Vox y la convocatoria anticipada de elecciones
El presidente del PP en Aragón, y a veces también de la DGA, Jorge Azcón, no manda, no gobierna, se limita a dejar correr el tiempo a la espera de que sus jefes en Madrid, Feijoo y Abascal, permitan a sus delegaciones en nuestra casa alcanzar algún acuerdo presupuestario.
Sin embargo, las relaciones entre PP y Vox tienen sus propias particularidades en Aragón. El encargado local del ultraderechista Vox, Nolasco, ya le hizo una ‘espantá’ con unos menores de edad como excusa, dejando al gobierno de Azcón en minoría parlamentaria.
Si Azcón no hace un trágala (como el de su compañero Carlos Mazón en el País Valencià) de los postulados neofascitas de Vox, es muy posible que el chiringuito de Abascal no apoye los presupuestos. Y entonces, sin presupuesto y en minoría en las Cortes de Aragón a Azcón solo le quedaría una opción honorable: la convocatoria anticipada de elecciones.

