El pasado 17 de junio, se retiró del orden del día de la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza la aprobación con carácter definitivo de la modificación aislada número 214 del PGOU de Zaragoza, de generación de energías renovables, que establece las condiciones de instalación de las plantas solares y parques eólicos del término municipal de Zaragoza, según proyecto de fecha de 22 de mayo de este mismo año.
La ‘Plataforma en Defensa de la Huerta de Movera’ muestra su preocupación por un párrafo añadido respecto al borrador inicial, en concreto el articulo 8.3.4 en su punto 5, que deja la puerta abierta a la autorización de proyectos de generación de energía a partir de fuentes renovables en terrenos de especial protección de regadío alto de manera discrecional.
Esta plataforma insta a establecer una necesaria limitación que ponga coto a la destrucción de un regadío excepcional que ha sobrevivido más de 1.000 años y que es patrimonio medioambiental y social de la ciudad. El regadío tradicional solamente representa un 6,32% de la superficie del término municipal de Zaragoza. La disminución de esta superficie para la instalación de parques fotovoltaicos podría causar un daño irreparable.

La ocupación de estos suelos protegidos, hipoteca la capacidad de la ciudad para la producción de alimentos en los suelos agrícolas periurbanos. Además, impiden las actuaciones de reforestación tan necesarias para absorber emisiones de CO2 y deterioran la capacidad agraria y urbanística del territorio a largo plazo, además de causar serios daños sobre la flora, la fauna y la población local.
El regadío tradicional está sometido a la especulación de empresas especializadas que se limitan a obtener la disponibilidad de suelo y las autorizaciones administrativas para vender luego los proyectos a fondos de inversión o empresas energéticas, que en muchas ocasiones se han
fragmentado para reducir potencia y facilitar su tramitación.
El concepto de lo que entendemos por “autoconsumo” es cada vez más amplio, diluido y difuso. Según la plataforma, "en muchas ocasiones estos proyectos generan un excedente desproporcionado de energía, lo que supone una agresión a la protección del regadío milenario". La propia “Ley de protección de la Agricultura Familiar 6/2023” propone la instalación de proyectos de autoconsumo en tierras de regadío sólo para actividades del sector primario, lo que choca frontalmente con la modificación definitiva con la modificación aislada número 214 del PGOU de Zaragoza que el Ayuntamiento pretende aprobar.




