Digamos que una vez aprobado por el jurado correspondiente, el asunto se encalló en algún despacho más ágil para atender peticiones remitidas por Aramón que para reconocer con el citado premio la trayectoria de Martínez de Pisón.
El prestigio de Eduardo Martínez de Pisón no requiere de más trofeos, pero la ciudadanía sensible a las amenazas contra la naturaleza queremos que este científico sea reconocido en nuestra tierra aunque la DGA no lo haya propiciado. Eduardo Martínez de Pisón lleva décadas apoyando la defensa de nuestras montañas con su solvencia científica y su tenacidad como divulgador. Eduardo Martínez de Pisón es una voz clara y potente que sonroja a los depredadores y alerta a la sociedad de los peligros de transigir y rendirse a los caprichos del desarrollismo. Ese bagaje obviamente no cuadra con las pretensiones de alicatar hasta el último palmo de poesía que aliente en nuestros montes, en nuestros ríos y en todo espacio donde se pueda respirar lejos de hierros y motores.
A Eduardo Martínez de Pisón, que sabe de cumbres y de valles, de noches y de amaneceres allí donde el ser humano es más pequeño y se siente más grande, no le hacen falta más agasajos, pero resulta imposible no reiterarle nuestro agradecimiento por su compromiso y lealtad. La ética y la integridad no se jubilan ni se retiran al sillón de dormitar mecido entre diplomas y medallas. Por eso Eduardo Martínez de Pisón, con su vital e incombustible criterio y generosidad, es alguien a quien resulta fácil querer.
El cariño hacia Eduardo Martínez de Pisón, cerebro lúcido y corazón activista y amigo, vamos a expresárselo en Zaragoza una vez más -una vez más, y nunca serán demasiadas- el lunes 26 de junio a las 19.00 horas en el Paraninfo. Allí reafirmaremos la admiración hacia este líder, este montañero que aúna sabiduría y pasión, este hombre que, para beneficio del patrimonio paisajístico, emocional -y, no lo olvidemos, fuente de economía real- que han de heredar quienes nos sucedan, sigue implicándose en causas como la oposición a la unión de estaciones de esquí por Canal Roya.
Esto es un punto seguido. La tormenta se repliega pero volverá y de nuevo estaremos en pie de guerra. Ahora aprovechamos la tregua para secar la ropa, ventilar mochilas y homenajear a Eduardo Martínez de Pisón.

