PP y Vox no condenan las amenazas terroristas contra el ministro del Interior, la Directora de la Guardia Civil, y el exvicepresidente español

Tras recibir unas cartas -incluyendo balas de uso militar- con amenazas de muerte para los altos cargos y sus familias los partidos de derechas -PP y Vox- los han culpabilizado afirmando que “si quieres que condenen la violencia, aléjate de ella”, y asegurando que “apesta a montaje”.

Según informan los medios digitales madrileños, unidades antiterroristas de Policía y Guardia Civil se han hecho cargo de la investigación de las amenazas de muerte al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la Directora de la Guardia Civil, María Gámez, y el exvicepresidente del gobierno del Estado español, Pablo Iglesias. Estos mismos medios señalan que una Brigada de Información analizará las cartas con munición militar recibidas por Grande-Marlaska e Iglesias al haber denunciado ambos ante la comisaría del Congreso, mientras que el Servicio de Información de la Guardia Civil se encargará de averiguar el origen de la misiva recibida por su directora.

Los sobres recibidos por los altos cargos del Estado español incluían, además de varias balas -cartuchos sin detonar de calibre militar-, mensajes manuscritos como “tu mujer, tus padres, y tú, estáis sentenciados a la pena capital. Tu tiempo se agota”.

Tras conocerse estos hechos todos los partidos democráticos del arco parlamentario -excepto PP y Vox- han mostrado su rechazo, su apoyo a las personas amenazadas, y su condena contra las autoras -por determinar y en proceso de investigación policial- de las amenazas.

Sin embargo el PP ha arremetido contra las personas amenazadas en las cartas culpabilizándolas en unas declaraciones de condena ‘con peros’. Así, la actual presidenta de Madrid, y líder del PP, Isabel Díaz Ayuso afirmaba que “lo que no puede ser es que aquellos que provocan esa violencia se hagan los ofendidos”, y también que “si quieres que condenen la violencia, aléjate de ella”, responsabilizando a los altos cargos por recibir amenazas de muerte, para posteriormente afirmar que condenaba la violencia “venga de donde venga”.

Por su parte la ultraderecha -Vox- no sólo no ha condenado las amenazas terroristas sino que ha cuestionado el trabajo de Policía y Guardia Civil. Uno de sus diputados y portavoces, Santiago Abascal afirmaba que “las denuncias apestan a montaje", mientras que su candidata a la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, se negaba reiteradamente a condenar las amenazas de muerte a los altos cargos y bramaba que “del gobierno ya no nos creemos nada, nos han engañado desde el principio”.

Todo esto se produce en plena campaña electoral, pues madrileños y madrileñas están convocadas a votar para el próximo 4 de mayo. En este contexto, la ultraderecha también ha provocado enfrentamientos verbales por sus mentiras, y discurso de odio, durante alguno de los debates.

En el organizado por una emisora de radio madrileña, la candidata de Vox se negó a condenar las amenazas de muerte, por lo que Pablo Iglesias, también candidato -de Unidas Podemos-, y uno de los altos cargos amenazado, abandonó el estudio. Poco después también lo hicieron la candidata de Más País, Mónica García, y el del PSOE, Ángel Gabilondo. Tras ello, y como la candidata del PP Ayuso se había negado a participar en el debate con el resto de candidatas, tan sólo quedaban los representantes de Cs y Vox, por lo que la periodista dio por finalizado el debate. Tras lo sucedido tanto Unidas Podemos como Más Madrid, primero, y PSOE, después, anunciaron que no volverán a debatir con la ultraderecha.

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