El Ayuntamiento de Zaragoza podría disponer en un corto espacio de tiempo de 121 millones de euros para afrontar las consecuencias socioeconómicas de la crisis sanitaria, asegura el grupo municipal de Podemos. El gobierno municipal tiene a su libre disposición 30 millones de euros correspondientes al remanente de 2019. Además, puede solicitar préstamos bancarios a largo plazo por un valor de hasta 41 millones de euros. Finalmente, el Consistorio puede solicitar hasta 50 millones de deuda a corto plazo a partir de octubre para aliviar tensiones de tesorería, sostiene Podemos.
Como explica el grupo municipal, el Gobierno del Estado le permite utilizar los 30 millones de euros correspondientes al remanente de 2019 tras el levantamiento de la regla de gasto para que los municipios españoles puedan hacer frente a los efectos de la crisis, ha señalado Podemos.
Esa cifra insuficiente para acometer los desembolsos inmediatos que van a requerir las consecuencias de la pandemia, puede reforzarse con la captación de créditos, insiste Podemos. Este grupo municipal sostiene que el pasado ejercicio se cerró con un nivel de deuda del 96% respecto a la capacidad financiera del Ayuntamiento.
“Eso supone que puede pedir hasta 41 millones de créditos largo plazo, puesto que la Ley de Haciendas Locales permite a los municipios un endeudamiento de hasta el 110%, una vez levantadas las restricciones financieras por parte del Gobierno central”, explica Rivarés. El concejal añade que los préstamos se podrían obtener a un bajo interés del 0,3%, “que es el límite de prudencia financiera para entidades públicas marcado por el Ejecutivo estatal en un decreto recientemente publicado en el BOE”.
Podemos concluye que este primer bloque de recursos financieros para acometer las consecuencias de la crisis se podría redondear con la captación de créditos a corto plazo por valor de hasta 50 millones de euros a partir de octubre, una medida a la que recurre habitualmente el Consistorio para evitar tensiones de tesorería hasta que dispone del efectivo correspondiente al primer cuatrimestre del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y de los pagos aplazados de finales del pasado ejercicio.
Esta medida, indica Podemos, la ha aplicado recientemente el Gobierno de Aragón con el fin de disponer de liquidez suficiente para agilizar al máximo los pagos a terceros, como pymes, autónomos, entidades sociales, etc. “Ese dinero”, añade Rivarés, “se puede gastar en cualquier capítulo presupuestario: inversiones, acción social, etc., dependiendo de las necesidades a las que se enfrente el Ayuntamiento”.
Podemos añade que, aparte de los recursos anteriormente reseñados, el gobierno municipal “debe iniciar de inmediato las gestiones para captar líneas de ayuda preferentes provenientes del Estado y de la Unión Europea con las que hacer frente a los numerosos desembolsos que requerirá la crisis”.




