La Plataforma 13 de marzo denuncia la connivencia política en la “avalancha especulativa” de renovables

La entidad emite un manifiesto en el que denuncia la “avalancha especulativa” de proyectos energéticos en Aragón, valora la investigación abierta sobre “las presuntas irregularidades detectadas en los proyectos desarrollados por la empresa Forestalia en Aragón” y reclama una planificación “racional” del despliegue renovable que priorice “el interés de la ciudadanía” frente a los intereses empresariales

Foto: Atimedia, Pixabay

La ‘Plataforma 13 de marzo’ ha conmemorado su aniversario con la publicación de un manifiesto en el que reivindica una transición energética “justa” y denuncia lo que considera una implantación desordenada de proyectos renovables en Aragón.

El colectivo recuerda que su origen se sitúa en la manifestación celebrada en Zaragoza el 13 de marzo de 2022, que supuso “el arranque de un esfuerzo compartido entre plataformas ciudadanas surgidas ante el avance de la implantación de instalaciones de energías renovables en sus paisajes y colectivos ambientalistas”. Según el manifiesto, este movimiento nace como respuesta a “la lamentable falta de planificación de las administraciones que han usado y abusado de la consideración como Proyectos de Interés Público para Aragón cuando lo son del exclusivo particular de algunas empresas”.

En su comunicado, la plataforma denuncia que esta situación, “con la aquiescencia de buena parte de la clase política y el silencio de muchos medios de comunicación”, ha provocado que “la irregularidad” se haya impuesto “como norma y la voluntad empresarial como ley, en menoscabo de una transición energética justa”.

Como parte del balance del último año, la entidad valora positivamente la admisión a trámite por parte de la fiscalía de una denuncia sobre “las presuntas irregularidades detectadas en los proyectos desarrollados por la empresa Forestalia en Aragón”, que ha entrado en fase de investigación. A su juicio, los hechos recientes “están dando la razón a estos colectivos que llevan años abogando por una nueva cultura energética que prime el servicio público sobre cualquier exigencia del mercado”.

El manifiesto sitúa este debate en un contexto global, señalando que “la incuestionable exigencia de los límites planetarios y el cambiante orden mundial, cada día más acuciante, suponen un reto inédito en la historia de la humanidad”, que no podrá afrontarse manteniendo los modelos actuales.

En clave autonómica, advierten de que Aragón “vive un momento que necesita imaginación, coraje y compromiso” y consideran que reproducir “las prácticas caciquiles maridadas con el oligopolio energético y los grupos financieros ávidos de rendimientos inmediatos” supone “un grave error que una sociedad democrática no se debería permitir”.

La plataforma defiende una transición hacia energías renovables, pero matiza que debe hacerse con equilibrio: “Compartimos plenamente la necesidad de una transición energética hacia un modelo renovable como fórmula de descarbonización”, aunque recuerdan que la producción eléctrica es “una parte” del problema y que existen otros sectores que “igualmente deberán ser atendidos”.

Asimismo, alertan de “la tremenda avalancha de proyectos de centrales, líneas de transporte, centros de datos e industrias de hidrógeno que está sufriendo Aragón”, que, en su opinión, “no hacen sino fosilizar las energías renovables y abortar la oportunidad de un sistema energético” más equilibrado.

En este sentido, critican la falta de diálogo social en la ocupación del territorio y denuncian que promotores como Forestalia “invaden los campos de Aragón forzando la toma de decisiones y gestando un nuevo expolio rural”. Añaden que las investigaciones en curso “no hacen sino avalar este diagnóstico” y reclaman que se depuren responsabilidades y se restituya la legalidad.

El manifiesto insiste en la necesidad de “detener esta avalancha especulativa y ordenar adecuadamente la implantación de las energías renovables en Aragón” para evitar que “los mercados internacionales y los intereses empresariales” se impongan “al interés de la ciudadanía”.

En el aniversario, la plataforma hace un llamamiento a la sociedad aragonesa para que “abran sus ojos a una realidad que no siempre alcanza con suficiente claridad a una ciudadanía saturada de un frentismo político estéril”.

Finalmente, el colectivo plantea una serie de medidas, entre ellas “fomentar un modelo distribuido basado en aproximar la generación de energía a los centros de consumo”, “favorecer proyectos de energía colaborativa con la participación de la ciudadanía”, y garantizar “el Derecho de los pequeños proyectos de renovables a que se simplifique su tramitación administrativa”.

También proponen “un Aragón respetuoso con el legado recibido” en el que los “macro-proyectos de cualquier tipo” desaparezcan de su horizonte. El texto concluye apelando al compromiso colectivo para construir “un espacio de convivencia libre y soberana donde la persona, el paisaje, la justicia y la economía social sean palabras que construyan el relato colectivo”.