Un plan filtrado de la Comisión Europea para ampliar un acuerdo comercial con Marruecos e incluir al Sáhara Occidental ocupado desató una condena generalizada entre la sociedad civil saharaui y organizaciones de derechos humanos. Denuncian la propuesta como una "luz verde para más represión" y una violación flagrante del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
El documento, revelado por la organización sin ánimo de lucro Western Sahara Resource Watch (WSRW), muestra que la Unión Europea busca obtener un mandato para abrir negociaciones comerciales con el objetivo explícito de continuar importando desde el territorio ocupado. Este movimiento llega menos de un año después de que el máximo tribunal de la UE anulara los acuerdos vigentes relativos al Sáhara Occidental. Según la información filtrada, una votación formal sobre el mandato podría realizarse el miércoles 1 de octubre.
El plan contradice abiertamente el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) del 4 de octubre de 2024, que declaró nulos los acuerdos de comercio y pesca entre la UE y Marruecos en la medida en que se aplicaran al Sáhara Occidental. El tribunal estableció de manera categórica que el territorio es "separado y distinto" de Marruecos y que cualquier acuerdo debe ser negociado con el pueblo saharaui como parte legítima. Sin embargo, la Comisión Europea impulsa ahora un nuevo sistema basado en una polémica definición de "consentimiento presunto".
Esta propuesta incluye una mayor supervisión para, supuestamente, garantizar que los saharauis se beneficien del comercio. No obstante, activistas y expertos la critican como una maniobra diseñada para eludir a los verdaderos representantes del pueblo saharaui.
"Para el pueblo saharaui, esto no es un simple asunto comercial; es la legalización de una ocupación que nos ha negado nuestros derechos básicos durante décadas", declaró Mohamed Ngauiguiz, activista saharaui de derechos humanos recientemente liberado tras pasar tres meses en una prisión marroquí por protestar. "Este acuerdo le enseña a Marruecos que puede seguir saqueando nuestros recursos y silenciando nuestra voz sin consecuencias", agregó.
Los activistas advierten que el saqueo económico facilitado por este tipo de acuerdos es la base misma de la ocupación, ya que los ingresos obtenidos se destinan a sostener el control marroquí sobre el territorio, mientras el pueblo saharaui es excluido sistemáticamente de cualquier beneficio. Como resumió un militante: "Los recursos son nuestros, el sufrimiento es nuestro".
La presión política para aprobar el acuerdo se intensifica en un contexto de grave deterioro de los derechos humanos en la región. En febrero de 2025, las fuerzas de seguridad marroquíes reprimieron con violencia protestas pacíficas, golpearon a activistas y sitiaron las casas de reconocidos defensores de derechos humanos.
Equipe Media publicará próximamente testimonios de primera mano que mostrarán cómo la ocupación y la economía de explotación afectan la vida cotidiana de los saharauis, despojándolos de los beneficios de sus propios recursos naturales y negándoles sus derechos fundamentales.

