Hay tres clases de mentiras: la mentira, la maldita mentira y las estadísticas. Esta frase, adjudicada por unos a Benjamin Disraeli y por otros a Mark Twain, bien podría ampliarse a una cuarta categoría con los informes “técnicos”. Eso pensé al leer la noticia relativa al ERE de 119 trabajadores de Schindler. Un ERE que la empresa justifica en informes por razones de eficiencia y competitividad. Eufemísticamente expediente de regulación de empleo; y sin edulcorantes despido de 119 trabajadores que engrosarán las listas del paro. La antigua Giesa (Guiral Insdustrias Eléctricas S.A.), hoy Schindler, bien merece una breve reseña histórica. …


