En los últimos meses, muchas personas vinculadas a las Casas de Juventud y a los Programas de Integración de Espacios Escolares (PIEEs) de Zaragoza estamos viviendo con inquietud una serie de cambios que están afectando tanto a las personas trabajadoras como a la propia juventud usuaria de estos servicios públicos. Uno de los hechos más preocupantes es la reducción de jornada que han sufrido las trabajadoras y trabajadores de los PIEEs, que han pasado de 37,5 horas semanales a 30 horas, con la consiguiente bajada de salario. Esta medida no solo precariza aún más un sector ya castigado, sino que …

