Desde hace semanas permanecen hacinados en los viejos barracones ferroviarios abandonados anexos a la Bus Station de Belgrado, en Serbia, mas de mil personas de nacionalidad mayoritaramente paquistaní y afgana, abandonados a su suerte por las autoridades serbias, verdaderamente hostiles a los refugiados en tránsito por su país para alcanzar la frontera con Hungría, camino de Alemania, donde son rechazados por las milícias paramilitares de voluntarios fascistas que los apalean y les roban sus pertenencias y los devuelven de nuevo a Serbia. Conocedoras de la situación,a primeros de enero, las activistas de Holes in the Borders colgaron en la red …

