Quienes han tenido la suerte de compartir con las y los lideres sociales de la región araucana, seguramente habrán percibido la alegría y fortaleza que irradian los proyectos alternativos en los que se concreta su programa político para una nueva sociedad. Es alentador encontrar empresas que a partir de la organización comunitaria logren dar respuestas efectivas a las necesidades sociales y que además funcionen bien, tal como allí sucede con los servicios de agua y recolección de basuras. A ello se suman iniciativas populares como las cadenas alimentarias tendientes a satisfacer las necesidades de la población, a ampliar las capacidades productivas y a generar empleo con cobertura social universal, estable, y bien remunerado, así como los proyectos para acrecentar los bienes de consumo colectivo y mejorar la atención social en todas las áreas básicas a la vida humana como salud, educación o vivienda.


