Hay libros que llegan para explicar una época y otros que llegan para señalar responsabilidades. “Peligro de muerte. Los gobiernos de derechas y las víctimas de su gestión”, el nuevo trabajo de Fonsi Loaiza que publica Akal este 8 de junio, pertenece claramente a la segunda categoría. El periodista sevillano construye un alegato incómodo y frontal contra un modelo político que, según sostiene, convierte derechos básicos en oportunidades de negocio y acaba teniendo consecuencias directas sobre la vida de las personas.
El libro toma prestada una conocida reflexión de Bertolt Brecht —“hay muchas maneras de matar”— para recorrer algunos de los episodios más controvertidos de los últimos años. Desde los protocolos aplicados por el PP de Isabel Díaz Ayuso en las residencias madrileñas durante la pandemia hasta la gestión de la DANA de Carlos Mazón en el País Valencià, pasando por el fallo en el cribado de cáncer de mama de Moreno Bonilla y los incendios forestales en Castilla y León, recortes, privatizaciones o fallos en servicios públicos esenciales, Loaiza plantea una pregunta de fondo: ¿Qué ocurre cuando la rentabilidad económica se sitúa por encima de la protección de la vida?
Lejos de limitarse a una recopilación de escándalos políticos, el autor intenta dibujar un mapa de conexiones entre decisiones institucionales, intereses empresariales y consecuencias sociales. El resultado es una investigación escrita con un tono directo y combativo que busca poner el foco en quienes ejercen el poder, y también en las personas que padecen sus efectos.
La principal virtud del libro reside precisamente en esa voluntad de rescatar a las víctimas del ruido mediático. Frente a una actualidad que suele consumir rápidamente las tragedias colectivas para pasar a la siguiente polémica, Loaiza insiste en recuperar nombres, historias y contextos. Su mirada no se centra tanto en los titulares como en las vidas atravesadas por decisiones administrativas, políticas o económicas.
Quienes conozcan la trayectoria del periodista encontrarán aquí algunas de las constantes que han marcado sus trabajos anteriores: una crítica sin ambigüedades a las élites políticas y económicas, una fuerte preocupación por las desigualdades sociales y una voluntad permanente de identificar responsables concretos. Esa apuesta le ha convertido en una figura incómoda para determinados sectores, pero también en una de las voces más reconocibles del periodismo de denuncia en el Estado español.
“Peligro de muerte” no pretende convencer a todo el mundo. Tampoco busca refugiarse en una falsa neutralidad. Es un libro abiertamente político, escrito desde una posición ideológica reconocible y con la intención de intervenir en el debate público. Precisamente por ello resulta interesante: porque obliga a discutir sobre cuestiones que con frecuencia quedan fuera del foco, desde la mercantilización de los cuidados hasta el deterioro de los servicios públicos.
En un momento marcado por la desinformación, la polarización y la batalla permanente por el relato, la obra de Loaiza invita a detenerse en una idea tan sencilla como incómoda: detrás de cada decisión política hay consecuencias materiales que afectan a vidas concretas. Y que, a veces, esas consecuencias pueden ser irreparables.






