Varios aspectos destacables tras la reunión mantenida este jueves, de aproximadamente una y cuarto de duración, en el Palau de Pedralbes por los presidentes de los Gobiernos español y catalán, Pedro Sánchez, y Quim Torra.
En primer lugar, tal y como señala un comunicado de la Generalitat, el reconocimiento de la existencia de un “conflicto” sobre el futuro de Catalunya. A pesar de que mantienen diferencias notables sobre su origen, naturaleza o vías de resolución, comparten, “por encima de todo”, su apuesta por un “diálogo efectivo” que vehicule una propuesta política que cuente con un amplio apoyo en la sociedad catalana.
Por ello, y con el objetivo de garantizar una solución, “deben seguir potenciándose los espacios de diálogo que permitan atender las necesidades de la sociedad y avanzar en una respuesta democrática a las demandas de la ciudadanía de Catalunya, en el marca de la seguridad jurídica”.
La vía de diálogo requerirá, según afirma dicho comunicado, del esfuerzo de todas las instituciones, de los actores políticos y de la ciudadanía. Ambos gobiernos se comprometen así a trabajar para hacerlo posible.
De esta forma, y dejando a un lado las discrepancias que ambos gobiernos mantuvieron sobre el formato que se le debía dar a la reunión, un aspecto por encima de todo: continuar con el diálogo.
Así, y según informan desde VilaWeb, en enero tendrá lugar otra reunión a la que asistirán Elsa Artadi y Pere Aragonés por la parte catalana y, al menos, la vicepresidenta española, Carmen Calvo, esperando que la Moncloa aclare quién debe ser el segundo ministro. Hasta entonces, según el gobierno catalán, se intercambiarán documentos.
Casado y Rivera califican de "humillación" la reunión entre Sánchez y Torra
Por su parte, el bloque derechista españolista liderado por Pablo Casado (PP) y Albert Rivera (Ciudadanos) han criticado duramente la reunión entre ambos presidentes, Sánchez y Torra, y la han afirmado de que se trata de una "humillación".
"La imagen de la humillación: Sánchez trata como si fuera un jefe de Estado a un supremacista que alienta la violencia y quiere destruir España mientras rompe todos los puentes con los constitucionalistas. Una nueva irresponsabilidad histórica", ha escrito en Twitter Rivera.
Por su parte, Casado ha afirmado: "Otra contrapartida vergonzante por el apoyo a la moción de censura. Es humillante ver a un Presidente de España agasajando a quien reclama la vía eslovena de confrontación civil en Cataluña. No todo vale para seguir en el poder. 155 o elecciones ya".




