El pasado sábado 14 de noviembre el Colectivo Pedalea celebró su Asamblea General. En el cónclave, al que asistieron personas vinculadas a otras entidades ciclistas de la ciudad, como la Asociación “Zaragoza en bici”, el colectivo de mujeres ciclistas “Bielas Salvajes”, La Veloz o La Ciclería, se debatió sobre los retos de la bicicleta en la ciudad y de Zaragoza como referente ciclista en el corto plazo.
La jornada se estructuró en torno a tres preguntas: ¿cómo puede ser Zaragoza el referente ciclista en el sur de Europa?, ¿cuál debe ser el papel del movimiento ciclista en esta tarea? y ¿cómo se puede incorporar gente a esta tarea? Las personas reunidas en la sala “Perico Delgado” de La Ciclería debatieron durante la tarde del sábado los retos a los que se enfrentan Zaragoza y la bicicleta en el nuevo ciclo político.
La conclusión principal que dejó el debate es la necesidad de reducir el uso, el espacio y la velocidad del coche en la ciudad. La bicicleta aparece como uno de los medios que más puede contribuir a dicha reducción, bien como opción para quien quiera dejar el coche en casa, bien compartiendo el tráfico para pacificarlo, o bien redistribuyendo el espacio físico con carriles bici e infraestructuras ciclistas seguras. En cualquier caso, completar la red ciclista en todas las avenidas es una demanda social muy extendida y una obligación del ayuntamiento para dar seguridad a los ciclistas. Según los resultados del último Barómetro de la Bicicleta para Zaragoza, la mayoría de las personas que quieren circular en bici por la ciudad y no se atreven a hacerlo dicen sentir temor ante el tráfico a motor.
Una labor que no sólo deben llevar a cabo los ayuntamientos, sino que éstos, que son las administraciones que han llevado el peso en la implantación de la bicicleta como medio de transporte cotidiano, tienen que tener el apoyo de todas las administraciones públicas. Así, apuntan desde Pedalea, corresponde al Gobierno de Aragón la realización del Plan Aragonés de la Bicicleta, de la misma forma que es obligación del Gobierno Central aprobar el Reglamento que desarrolle los usos de la bicicleta en la Ley de Tráfico. También apelan, los colectivos ciclistas, al gobierno municipal para que cumpla con su compromiso de hacer de Zaragoza una ciudad ciclista.
En lo relativo a los retos que se le presentan al Movimiento Ciclista en este escenario, el objetivo pasa por la coordinación entre las diferentes entidades que trabajan a favor del uso de la bicicleta en la ciudad.
Muy importante, resulta la reivindicación de un nuevo modelo de desarrollo, que conlleve la sustitución del automóvil como símbolo y motor de la sociedad del siglo XX por la bicicleta como icono del XXI. Esperamos, dicen desde Pedalea, que los vientos de la “nueva política” ayuden a acometer este cambio, y no se queden en actuaciones superficiales o intentos de regresar a un desarrollismo destructor, injusto y caduco. El Colectivo Ciclista continuará como agente propositivo y activo en esa línea.
Por último, coincidieron en seguir trabajando en la línea actual, donde existe un escenario propicio para la incorporación de personas al trabajo de difusión del uso de la bicicleta, tal y como demuestran las diferentes entidades que componen el Movimiento Ciclista de Zaragoza.



