En un comunicado difundido este jueves, el PCTE Aragón valora especialmente la recuperación de la huelga como herramienta de lucha durante este curso, con paros convocados en febrero y mayo. Asimismo, subraya que la convocatoria de mayo logró reunir "a todas las organizaciones sindicales con representación en la enseñanza pública".
La formación sostiene que el seguimiento de las movilizaciones y la manifestación celebrada el pasado 20 de mayo evidenciaron "el malestar existente en el sector". En este sentido, afirma que "miles de docentes, junto a familias y estudiantes, expresaron su rechazo a las políticas educativas del Gobierno de Aragón y a las deficiencias del sistema educativo".
Entre las reivindicaciones que, según el PCTE, suscitaron una mayor respuesta social figura el rechazo a la ampliación de los conciertos educativos en Bachillerato, una medida que considera supone "un nuevo paso en el deterioro planificado de la enseñanza pública" al incrementar "la transferencia de recursos públicos hacia manos privadas".
El comunicado enmarca estas políticas dentro de un proceso de largo recorrido que, según la organización, responde a una dinámica de mercantilización de la educación. En este sentido, sostiene que "la concertación y la privatización permiten precisamente abrir nuevos espacios de negocio financiados con dinero público" y que la expansión de la enseñanza concertada favorece la segregación del alumnado y la reproducción de las desigualdades sociales.
El PCTE Aragón también rechaza que esta evolución pueda atribuirse únicamente al actual Ejecutivo aragonés. Recuerda que la implantación del sistema de conciertos educativos comenzó con la aprobación de la LODE durante un gobierno estatal del PSOE y añade que la vigente LOMLOE "eludió la posibilidad de eliminar los conciertos". Asimismo, señala que en Aragón tanto el Ejecutivo PSOE-PAR como posteriores gobiernos socialistas ampliaron la financiación pública de centros privados y autorizaron conciertos en etapas no obligatorias.
Respecto al ciclo de movilizaciones desarrollado durante este curso, la organización considera que ha puesto de manifiesto importantes fortalezas, aunque también diversas limitaciones. Entre ellas destaca la ausencia de estructuras estables de organización en los centros educativos y la necesidad de reforzar la coordinación mediante asambleas permanentes.
A juicio del PCTE, "el reto para el próximo curso no consiste únicamente en convocar nuevas protestas, sino en consolidar estas experiencias, estabilizarlas y convertirlas en espacios permanentes de organización capaces de situar a los trabajadores y trabajadoras en el centro de las decisiones que afectan a sus condiciones laborales y a la defensa de la educación pública".
El documento también plantea una crítica a la estrategia sindical desarrollada durante las últimas décadas, al considerar que ha estado "excesivamente subordinada a dinámicas institucionales y parlamentarias". Frente a ello, defiende que las futuras movilizaciones deben combinar una organización sólida en los centros con una estrategia capaz de traducir la movilización en "objetivos concretos, avances parciales y nuevas capacidades de organización".
Finalmente, el PCTE Aragón sostiene que la defensa de la enseñanza pública trasciende el ámbito estrictamente sindical y debe vincularse a una alternativa política de transformación social. En este sentido, concluye que "las huelgas de este curso han demostrado que existe una disposición real a luchar" y que el objetivo pasa por convertir esa movilización "no solo en resistencia frente a los ataques, sino también en una fuerza consciente capaz de disputar el rumbo de la sociedad".





