El divulgador Barrecheguren aborda temas como la importancia de un buen descanso para la formación del cerebro y la salud general, la evolución del sueño, y si los animales también sueñan. Además, responde preguntas sobre la neurobiología de los sueños, las pesadillas, los sueños lúcidos y si es posible entrenarlos.
Pablo también examina las consecuencias de la falta de sueño y cómo mitigarlas, la conveniencia de dormir la siesta, y los efectos de sustancias como la cafeína, la melatonina, el alcohol y el cannabis. Además, ofrece trucos y hábitos sencillos para mejorar la calidad del sueño y discute problemas de salud que afectan el sueño, como las apneas obstructivas y el síndrome de las piernas inquietas
Sin duda un tema que nos afecta a todas.
¿Qué te inspiró a escribir un libro sobre los sueños y el sueño?
La idea me vino cuando estaba en Londres y tuve una época de sueños muy vívidos. Pensé que a lo mejor tenía una cierta capacidad de tener sueños lúcidos y empecé a investigar sobre el tema por internet, ahí surgió la idea: me di cuenta que había muy poco rigor en la información disponible, así que se me ocurrió escribir sobre todo lo que sabe la ciencia sobre los sueños.
¿Cuál es el objetivo principal que esperas alcanzar con este libro?
Trasmitirle a la gente un poco de cultura sobre la importancia del descanso para la salud, ayudarlos a orientarse con sus experiencias oníricas y darles algún consejo para que duerman mejor.
¿Cuáles son las consecuencias más graves de la falta de sueño según tu investigación? En tu libro mencionas varias sustancias que afectan el sueño, como la cafeína y el alcohol. ¿Qué efectos tienen estas sustancias en nuestra capacidad de dormir bien?
Básicamente, la falta de sueño te enferma. Aumenta a largo plazo el riesgo de tener gran cantidad de enfermedades, problemas de salud y, en general, aumenta la mortalidad. A parte, a corto plazo baja nuestro rendimiento físico y mental. Por ejemplo, tomamos peores decisiones porque evaluamos peor la relación entre riesgo-beneficio.
Sobre sustancias, por un lado, un efecto de la cafeína es disminuir la somnolencia. El problema es que cada uno tenemos mayor o menor sensibilidad a la cafeína, y en muchos casos si tomamos demasiada por la noche nos costará dormirnos. Y por otro lado, está el alcohol, que es malísimo para el sueño. Esto es contra intuitivo porque puede dar somnolencia, pero… ¿no os ha pasado de echaros a dormir con alguna copa encima y dormir fatal? Aunque inicialmente puede ayudar a conciliar el sueño, el descanso bajo los efectos del alcohol es de una calidad muy baja y, además, la bebida puede acentuar problemas de salud que dañan directa o indirectamente al sueño. Al igual que con la cafeína, si se va a beber lo mejor es distanciar lo máximo posible la ingesta de alcohol de la hora de irse a la cama (no es una solución pero es mejor que ir directamente del bar a la cama).
¿Qué papel juega la siesta en la salud del sueño y cómo deberíamos incorporarla en nuestra rutina diaria?
La siesta es uno de los temas más complejos del libro y de ahí que le dedique un capítulo a analizar si es buena o mala para la salud. La respuesta corta, en líneas generales y centrándonos solo en el caso de personas adultas, un adulto no debería necesitar rutinariamente echarse la siesta para estar descansado. Si esto ocurre es bastante probable que el descanso nocturno no esté siendo suficiente, así que habría que plantearse si se duerme bien o si estamos forzando el cuerpo demasiado. Aparte que algunos datos señalan que las siestas rutinarias, especialmente si son de más de 30-60 minutos, aumentan el riesgo de desarrollar algunos problemas de salud (en especial cardiovasculares). Si vamos a echarnos una siesta, lo mejor es siestas cortas y que ocurran entre las 13:00-16:00, ya que en esa ventana de tiempo aproximada es cuando menos influyen en que luego por la noche nos cueste dormirnos.
¿Cuál fue el descubrimiento más sorprendente que hiciste mientras investigabas para este libro?
Que tenemos con más frecuencia más sueños emocionalmente negativos que positivos. Como desgrano en el libro, tiene bastante sentido que sea así, pero no me lo esperaba, la verdad.
¿Cómo ha cambiado tu perspectiva sobre el sueño y los sueños desde que comenzaste a investigar este tema?
Sobre todo, he puesto en mucho más valor la importancia de dormir bien para la salud. Ningún trabajo debería suponer horas de sueño para sus trabajadores, por dos motivos: el primero, para la empresa, porque supone tener trabajadores mucho menos eficientes. Y el segundo, para el trabajador, porque no solo está destrozándose la salud, sino que aumenta el riesgo de accidentes laborales, etc. la jornada laboral debería ser compatible con el descanso, debería ser compatible con la vida. Somos seres vivos, no máquinas.
¿Hay algún mito común sobre el sueño que te gustaría desmentir?
El significado transcendente o místico de los sueños. No lo tienen, como digo en el libro, que cagues y tu mierda flote puede tener cierto significado o relevancia fisiológica, pero no significa que tengas que apuntarte a clases de natación. Pues lo mismo con los sueños, hay motivos orgánicos que explican el contenido emocional de las experiencias oníricas, los sueños recurrentes,… no hace falta buscarle tres pies al gato e irse al misticismo para explicar los sueños.
¿Qué pregunta nadie te ha hecho sobre el libro o tu carrera y te gustaría que te hubieran hecho?
Sobre el libro, no sé por qué nadie me ha preguntado por las erecciones nocturnas, ¿soy la única persona que se pregunta por qué las tenemos las personas con pene?, ¡además ha sido un tema muy duro de documentar! Poca broma, porque resulta que no hay mucha información sobre ello y los propios investigadores afirman que es un área de la salud humana donde hace falta mucha más investigación
¿Nos la respondes?
Pues resulta que estas erecciones nocturnas están presentes en todos los mamíferos, y con los datos actuales se cree que, al menos en parte, se producen para mantener sanos los tejidos de esa zona (de ahí que se produzcan varias erecciones por noche, aproximadamente de 15 a 25).
¿Qué opinas de las redes sociales en el mundo actual? Son un veneno o por el contrario abundan canales como el tuyo que nos aportan conocimiento.
Son un problema porque hay una falta de transparencia en temas básicos como los parámetros que siguen las redes neuronales para dar visibilidad a un contenido frente a otro, por ejemplo. Hay muchos datos que apuntan que son un factor agravante de muchos problemas de salud a nivel individual, y también están deteriorando otros muchos problemas a nivel social. Aunque suponga también el acceso muchísimo contenido muy interesante, ahora mismo creo que pesa mucho más todo lo negativo.
Crees que los influencers podéis cambiar el curso de los acontecimientos, y te pregunto sobre todo por las polémicas recientes que dicen que faltan influencers de izquierdas.
Creo que algo falla cuando se les pide más cuentas a los “influencers” que a las estructuras de gestión (desde el gobierno a los responsables de las áreas de sanidad, educación, etc.) que son quienes reciben un salario o unos fondos para mejorar la sociedad.
Dicho eso, obviamente también todos tenemos una parte de responsabilidad y por eso, sin ser yo alguien relevante, intento en la medida de lo que puedo posicionarme y ser transparente con mi postura en ciertos temas. No me parece decente mirar hacia otro lado cuando se están cometiendo injusticias, pero también hay que entender que si no tienes una posición socioeconómica sólida, te la juegas mucho laboralmente al criticar ciertas cosas. Yo ya he tenido algún desencuentro con personas de influencia en mi sector, y estoy bastante seguro que se me han cerrado ciertas puertas laborales, por posicionarme públicamente en temas muy básicos como defensa de unos mínimos derechos laborales, mejor sanidad y educación públicas.






