La campaña impulsada ante la celebración del festival Own Spirit 2026 del 2 al 7 de septiembre en Baldellou -La Llitera- reclama a los ayuntamientos del entorno del embalse de Santa Ana que revisen las condiciones de seguridad y pidan su suspensión, tras un verano marcado por grandes incendios en nuestros país. La iniciativa también denuncia la contratación de once DJs israelíes y cuestiona la presencia de reservistas del ejército israelí entre el público, además de reclamar que no se silencien las muestras de solidaridad con Palestina.
Los colectivos aragoneses contrarios a su celebración alertan del riesgo que, a su juicio, supone concentrar a miles de personas durante cinco días en una zona forestal, después de un verano especialmente castigado por los incendios en Aragón, y denuncia además la participación de once DJs israelíes y la llegada de público procedente del Estado genocida israelí.
La campaña, que bajo el lema “Own Spirit 2026: un riesgo para nuestros pueblos y nuestros bosques”, exige “seguridad y responsabilidad” llama a la movilización ciudadana, reclama a los ayuntamientos de Baldellou, Castillonroy, Alcampell, Tamarite de Litera, Ivars de Noguera, San Esteban de Litera, Albelda, Azanuy, Fonz, Altorricón, Alfarràs, Camporrells y otros municipios afectados o próximos que revisen las condiciones de seguridad y prevención previstas para el festival y soliciten su suspensión.
La iniciativa sostiene que el evento constituye una amenaza para la seguridad de las personas, los pueblos próximos y el patrimonio natural, especialmente en un contexto marcado por los grandes incendios registrados este verano. En el material difundido se señala que la celebración podría reunir a unas 4.900 personas durante cinco días, mientras que en la solicitud presentada anteriormente por 27 entidades se hablaba de alrededor de 4.000 asistentes. En ambos casos, las organizaciones consideran que se trata de una concentración extraordinaria para un entorno rural y forestal de estas características.
Once DJs israelíes y una denuncia de “sionismo extremo”
La nueva campaña incorpora además una dimensión política vinculada a la participación de artistas israelíes. Tal y como explican los colectivos aragoneses, el Own Spirit ha confirmado este año la presencia de once DJs procedentes del Estado sionista de Israel: Dekel (Dekel Kamioski), Illumination (Amir Dvir), Some 1/Mindwave (Anton Maiko), Modus (Asaf Tsemach), Skizologic (Maor Hasbani), Perfect Stranger (Yuli Fershtat), Sphera (Liran Elkayam), Bayawaka/Golanski (Golan Aflalo), ORI Stereo Society (Ben Dror), Porat (Ron Porat) y Uncharted Territory (Shahaf Efrat, de Freedom Fighters).
Los colectivos promotores de la campaña rechazan que esta presencia pueda considerarse “neutral” y cuestionan que el festival funcione como espacio de ocio para un público israelí al que describen como “integrado, entre otras personas, por soldados y reservistas del ejército israelí”.
En este sentido, recuerdan que en la edición de 2025, según los datos manejados por la campaña, alrededor de 1.000 de las 4.400 personas asistentes eran israelíes. También denuncian que durante aquella edición la organización retiró pancartas de apoyo a Palestina y acalló protestas relacionadas con el genocidio en Gaza.
Las organizaciones van más allá y sostienen que entre quienes acuden al festival puede haber reservistas en activo que “han presumido en redes de sus crímenes en Gaza”. Por ello, emplean el lema “No son turistas, son posibles criminales de guerra”, una acusación que sitúan dentro de su denuncia del vínculo entre el festival y la llegada de público israelí.
Esta cuestión ya había generado controversia en la edición de 2025. AraInfo informó entonces de la polémica surgida por la presencia de un elevado número de asistentes procedentes de Israel, la contratación de DJs israelíes y la prohibición de mostrar un pequeño cartel contra el genocidio en Gaza.

“Aragón ha ardido este verano”
El segundo eje de la campaña vuelve a situar en primer plano el riesgo de incendios forestales. Las organizaciones recuerdan que el incendio de Tamarit de Llitera y Alcampell llegó a afectar a unas 4.000 hectáreas y que el de Las Peñas de Riglos alcanzó aproximadamente 16.600 hectáreas, obligando a evacuar localidades y movilizando un amplio dispositivo de extinción, con medios aragoneses, franceses y españoles.
Para las organizaciones, ambos incendios constituyen una advertencia sobre la vulnerabilidad del territorio y sobre la rapidez con la que un incendio puede adquirir dimensiones extraordinarias.
El festival está previsto en una zona forestal próxima al embalse de Santa Ana y, según la documentación difundida por los colectivos, a aproximadamente 1,2 kilómetros de espacios protegidos de la Red Natura 2000, concretamente de la ZEPA y espacio ‘Vessants de la Noguera Ribagorzana’.
Las organizaciones advierten de que la amenaza no tiene por qué proceder de una acción deliberada. Vehículos, instalaciones eléctricas, generadores, cocinas, barbacoas, colillas o cualquier otro foco accidental de ignición podrían convertirse, en determinadas condiciones meteorológicas, en el origen de un incendio forestal.
La capacidad de evacuación, otra de las grandes incógnitas. La campaña pone el foco no solo en la posibilidad de que se origine un incendio, sino también en la capacidad de respuesta si se produjera una emergencia durante el festival.
La concentración de miles de personas durante varios días implica, a juicio de las organizaciones, garantizar una evacuación rápida y ordenada, accesos suficientes para ambulancias, bomberos y otros vehículos de emergencia, vías de evacuación operativas, zonas seguras de concentración y sistemas de comunicación capaces de llegar a todas las personas asistentes.
También reclaman que no existan obstáculos que puedan bloquear las vías de entrada y salida y que se garantice una coordinación efectiva entre el Ayuntamiento, la organización del festival, Protección Civil, servicios sanitarios, bomberos, Gobierno de Aragón y municipios del entorno.
Especial preocupación genera la actividad nocturna del Own Spirit. La campaña reclama conocer qué protocolo existe para una eventual evacuación durante la noche y qué garantías se han establecido para responder ante un incendio mientras se desarrollan actividades en el recinto.
Asimismo, advierte de que los medios destinados a cubrir el festival no deberían comprometer la capacidad de respuesta ante otros incendios que pudieran declararse simultáneamente en la comarca o en otros puntos de la geografía aragonesa.
“Hemos frenado el Sizigia y frenaremos el Own Spirit”
La campaña establece además una conexión directa entre el Own Spirit y el festival Sizigia, cuya celebración estaba prevista este mes de agosto en La Sotonera.
Según entienden los colectivos aragoneses, ambos eventos comparten modelo de negocio y una estrategia de captación de público israelí. Las organizaciones recuerdan que el Sizigia terminó siendo suspendido después de que se constatara que carecía de la autorización medioambiental preceptiva del INAGA.
Los colectivos sostienen que, tras la suspensión, las entradas adquiridas para el Sizigia fueron canjeadas por entradas para el Own Spirit. Por ello, llaman a impedir que se reproduzca en Baldellou un modelo que, a su juicio, vuelve a combinar la concentración masiva de personas en un espacio natural con la promoción de una oferta dirigida, entre otros públicos, a asistentes procedentes de Israel.
“¿Vamos a poner en riesgo otra vez nuestros montes, después de todo lo que hemos vivido este verano, para que unos sionistas puedan bailar y drogarse con impunidad y unos empresarios ganen dinero blanqueando al estado genocida de Israel?”, plantea la campaña.
Llamamiento a los ayuntamientos y al boicot
La campaña pide a los ayuntamientos del entorno que actúen dentro de sus competencias y en coordinación con las administraciones responsables de protección civil, medio ambiente, prevención y extinción de incendios y autorización de eventos.
En concreto, les reclama que revisen las condiciones de seguridad del festival, soliciten su suspensión ante el elevado riesgo existente e informen públicamente a la ciudadanía sobre las medidas de prevención y emergencia previstas. También demanda que se hagan públicos los criterios objetivos que permitirían suspender el Own Spirit si las condiciones de peligro de incendio lo aconsejan.
El llamamiento incluye asimismo una apelación a la ciudadanía aragonesa para que se informe, difunda las denuncias y apoye el boicot al festival. “El silencio nos hace cómplices”, señala la campaña.
“La prevención siempre será menos costosa que la extinción”
La campaña insiste en que la discusión no se limita a la celebración de un festival musical, sino que afecta a la seguridad de los pueblos próximos, las personas asistentes y el patrimonio natural.
Las 27 entidades que ya habían reclamado la suspensión defendían que la concentración de miles de personas durante varios días en un entorno natural y forestal debía estar acompañada de “garantías excepcionales de prevención, vigilancia, evacuación y respuesta” y sostienen que el Own Spirit “no las cumple”. También reclamaban que la seguridad de las personas, los municipios y el patrimonio natural esté por encima de cualquier interés económico o de ocio.
Ahora, con el festival cada vez más próximo, la nueva campaña vuelve a demandar a las autoridades que no esperen a que se produzca una emergencia para actuar. “No mires hacia otro lado. La prevención siempre será menos costosa que la extinción de un gran incendio”, resume el material de movilización difundido por las organizaciones.
El precedente del Sizigia y las críticas por la presencia israelí
El Own Spirit llega a septiembre después de un verano en el que la celebración de festivales vinculados a este mismo circuito ha generado una creciente contestación. El Sizigia, previsto en un espacio protegido de La Sotonera coincidiendo con el eclipse de agosto, acabó suspendido por carecer de la autorización medioambiental preceptiva del INAGA. La documentación difundida por las organizaciones sostiene que sus entradas fueron posteriormente canjeadas por localidades para el Own Spirit.
La polémica no se limita, sin embargo, al impacto ambiental. La edición de 2025 del Own Spirit ya estuvo marcada por las denuncias relacionadas con la contratación de artistas israelíes, la llegada de un numeroso público desde Israel y la retirada de muestras de solidaridad con Palestina. y señaló la existencia de una “estrategia comercial orientada a captar público israelí”.
En este contexto, la nueva campaña pretende mantener abiertas ambas cuestiones —la seguridad y prevención frente a los incendios y el posicionamiento del festival respecto al genocidio israelí contra Palestina— y reclama a las administraciones públicas aragonesas que actúen antes de que el evento reúna a miles de personas en el entorno forestal del embalse de Santa Ana.





