La Organización Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de Aragón (OSTA) ha convocado una manifestación para este jueves, 2 de octubre, a las 11:00 horas en la plaza San Miguel de Zaragoza para denunciar lo que califica como una “emergencia social sistémica: mientras 130.000 viviendas permanecen vacías en Aragón, y los desahucios continúan aumentado”.
“No es falta de viviendas, es falta de voluntad política”, afirman desde el sindicato OSTA. En un contexto donde el salario medio en Aragón no alcanza los 1.800 euros brutos mensuales, un 4 % por debajo de la media estatal, y el alquiler medio en ciudades como la de Zaragoza supera los 1.150 euros “el acceso a una vivienda digna se ha convertido en una quimera. El sistema garantiza que quien trabaja no pueda vivir, y quien tiene capital no necesite trabajar”, denuncian desde la organización sindical.
Salario Mínimo Interprofesional Aragonés y Ley de Vivienda Aragonesa
Ante la emergencia habitacional y laboral que vive Aragón, OSTA propone “una transformación profunda del modelo económico y social, centrada en dos pilares indisociables, salario digno y vivienda como derecho”. Desde el sindicato exigen la implantación inmediata de un Salario Mínimo Interprofesional Aragonés (SMIA) “de 1.400 euros en 14 pagas, en línea con la Carta Social Europea”. Además, reclaman “la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales”.
En el ámbito de la vivienda, OSTA plantea una “Ley de Vivienda Aragonesa que priorice lo público, lo social y lo comunitario frente a la especulación”. Para el sindicato, una de las medidas más urgentes “es la expropiación temporal sin indemnización de las viviendas vacías en manos de grandes tenedores, para convertirlas inmediatamente en alquiler social”. El objetivo es ampliar el parque público hasta alcanzar al menos el 30 % del total del parque residencial, tal como recomienda la Unión Europea.
Para evitar que el alquiler siga devorando los ingresos de las familias, el sindicato propone “un Índice Oficial Aragonés de Referencia de Alquiler, diferenciado por municipio, que limite el coste máximo al 30 % del salario y se aplique de forma obligatoria en zonas tensionadas como Zaragoza, Uesca, Teruel, Calatayud o Chaca, entre otras ciudades”.
Desde el sindicato también abordan la estabilidad residencial y la protección frente a la exclusión. Por ello, exigen “contratos de alquiler mínimos de 12 años para grandes propietarios (seis para pequeños), con renovación automática y prohibición de cláusulas abusivas”. Asimismo, demanda “la prohibición absoluta de cortes de suministros básicos, como agua, luz y gas, por impago” reconociéndolos como derechos humanos esenciales.

La Vía Aragonesa
Finalmente, OSTA propone medidas complementarias para proteger el tejido social y territorial, una regulación estricta del alquiler turístico, limitado a la vivienda habitual y a un máximo de 60 días al año, un Plan Urgente de Rehabilitación Rural con subvenciones, incentivos fiscales y acceso garantizado a servicios públicos en municipios menores de 2.000 habitantes, y la creación de un Observatorio Ciudadano de la Vivienda en Aragón, con participación de sindicatos, vecindad y colectivos sociales “para supervisar la gestión pública, exigir transparencia y combatir la especulación”.
En conjunto, estas propuestas conforman lo que OSTA denomina “la Vía Aragonesa”, un modelo alternativo basado “en la justicia social, el reparto de la riqueza y el derecho de todas las personas a vivir con dignidad en Aragón”.

