
Afirmar que “el aborto no es un derecho de la mujer vuelve a distanciar a la Presidenta de los ciudadanos y ciudadanas aragonesas, ya que históricamente han abanderado y defendido los derechos individuales de las personas”, recuerda OSTA.
Para OSTA “la legislación de la interrupción voluntaria del embarazo es una conquista social que lleva detrás décadas de lucha. Estar en contra del aborto no es abogar por la vida, es callar ante abortos clandestinos que matan a miles de mujeres y niñas cada día. Respetamos a las mujeres que no quieren abortar y que no lo hagan por el motivo que tengan, pero que se garantice a las mujeres que así lo decidan, el momento de ser madres y no se les obligue a volver a la clandestinidad”, concluye el sindicato.



