El Parlamento de Portugal ha aprobado la reducción del horario de los funcionarios a 35 horas semanales, con los votos a favor de los socialistas y del resto de la izquierda parlamentaria, tumbando de esta forma una de las medidas más polémicas tomadas por el anterior gobierno luso.
Contra la reposición de estos horarios votaron tanto los socialdemócratas del PSD (centro-derecha) como los democristianos del CDS-PP (el partido más a la derecha del arco parlamentario luso). Mientras tanto, en el Estado Español, con un gobierno en funciones, y las elecciones a la vista, la izquierda guarda silencio.
Desde OSTA, exigen al Gobierno estatal, al Gobierno aragonés y los diferentes Gobiernos locales que tomen nota y adapten la jornada laboral de funcionarios y personal laboral a las 35 horas semanales, esperando que los nuevos Gobiernos del Cambio sean sensibles a las demandas de los trabajadores y trabajadoras, quienes llevan demasiado tiempo aguantando recortes y sufriendo el desprecio de las políticas neoliberales impuestas por Bruselas y acatadas por el PP.





