Orduna despliega a la policía contra las vecinas que defendían los árboles de la tala

Lo ocurrido este lunes en la avenida Martínez de Velasco de Uesca no es un simple incidente. Es el síntoma de una enfermedad que carcome la planificación urbanística de demasiadas ciudades: la primacía del hormigón y la movilidad motorizada sobre la vida, el sentido común y la emergencia climática. Cambiar Huesca-Izquierda Unida y CHA-Uesca exigen la paralización de la tala.

26 agosto, 2025. 09:36
Ubicación de afecciones en arbolado monumental. | Foto: La Asociación de Amigos del jardín antigua Fuente del Ibón

La detención de una vecina, la tensión con las fuerzas de seguridad y la caída de un tronco que estuvo a punto de causar un accidente son la consecuencia directa de un modelo obsoleto que antepone las licitaciones y el gasto en obras faraónicas a las personas. La alcaldesa Orduna optó por emplear el despliegue policial para contener a una ciudadanía que solo defendía su patrimonio natural.

El desencadenante ha sido la tala de dos plátanos de sombra, gigantes verdes que llevaban décadas plantados en las aceras de la oscense calle Martínez de Velasco. Pero el problema de fondo es mucho más grave, la construcción del proyecto urbano de las Harineras y de su ‘gran rotonda’. Un proyecto que, lejos de representar el progreso, es un anacronismo que ignora por completo los retos del siglo XXI.

La gran mentira: progreso versus planeta

El Ayuntamiento vende esta obra como sinónimo de desarrollo. Sin embargo, el plan es un ataque directo al patrimonio ambiental y social de Uesca. El jardín de la antigua Fuente del Ibón, un pulmón que crea 1.500 metro cuadrados de sombra con árboles monumentales, está sentenciado. No solo por los dos plátanos de sombra ya caídos, sino por un inventario completo de especies que incluye cedros del Himalaya, tilos, álamos y hasta un olivo. La excusa: conectar barrios. La realidad: destruir un ecosistema urbano que beneficia a los vehículos y perjudica a los vecinos.

Ubicación de afecciones en arbolado monumental, vista aérea. | Foto: La Asociación de Amigos del jardín antigua Fuente del Ibón

Las autoridades han jugado con la información, mintiendo descaradamente a la ciudadanía. Mientras concejales y la alcaldesa aseguraban que el cedro no se tocaría, los planos del proyecto y las declaraciones de los ingenieros –los que realmente conocen la obra– confirman lo contrario: el perímetro de la rotonda condena a la mayoría de estos gigantes verdes.

Mientras el Ayuntamiento, a través de sus portavoces, asegura que no está en los planes eliminarlos, los planos oficiales del proyecto —que son de dominio público— desmienten estas declaraciones. Al contrario, la información técnica disponible y la marcación inicial del terreno apuntan a que el proyecto sí afecta de lleno a este patrimonio verde. Esta flagrante contradicción entre lo afirmado a la prensa y lo plasmado en la documentación oficial no hace sino aumentar la desconfianza ciudadana y plantea una inquietante pregunta: ¿se trata de un error de comunicación o de una maniobra deliberada para apaciguar las protestas hasta que las máquinas hagan irreversible la tala?

Proyecto urbano Harineras (2021)

Negligencia temeraria y riesgo evitable

El relato del desarrollo choca frontalmente con la cruda realidad de la obra. El resumen de lo ocurrido es un manual de negligencia. Vecinas y colectivos ya plantean la interposición de denuncias formales ante Inspección de Trabajo y la Policía Local sobre las condiciones de riesgo de la tala. En el video puede verse el resultado: un tronco principal, cortado con cizalla hidráulica sin las debidas medidas de sujeción, se desplomó violentamente contra un semáforo que amortiguó el impacto. De no haber sido por esa barrera, ahora estaríamos llorando desgracias personales.

Este episodio de tensión, que culminó con la detención de una manifestante, sintetiza a la perfección la escalada del conflicto: la autoridad respondiendo con mano dura mientras protege los intereses de empresas privadas que se lucran de las obras públicas, y desprotege a los ciudadanos que luchan por mejorar su entorno.

¿Es este el ‘progreso’ que nos ofrece nuestra señora alcaldesa? ¿Un progreso que pone en peligro vidas humanas, reprime la protesta vecinal y sacrifica el patrimonio natural por la prisa en ejecutar una obra innecesaria?

Hacia un urbanismo para las personas, no para el tráfico

La protesta de Huesca no es un capricho. Es un grito desde la ciencia y la sensatez. Cada uno de esos árboles es una infraestructura climática natural e insustituible: mitigan el calor, absorben CO2 y micropartículas, generan oxígeno, reducen el ruido y albergan biodiversidad. Son la mejor tecnología para combatir las olas de calor, cada vez más frecuentes e intensas. Sustituirlos por una rotonda es un acto de una ceguera monumental.

El verdadero progreso no consiste en replicar el modelo de ciudad del pasado, dependiente del coche y hostil para el peatón. El urbanismo del siglo XXI debe priorizar el verde sobre el gris, la sombra sobre el asfalto, la peatonalización sobre las rotondas, y la participación transparente sobre las decisiones opacas tomadas en despachos.

Huesca tiene una oportunidad histórica para dar la espalda a este arboricidio y abrazar un modelo de ciudad para las personas. La movilización vecinal lo ha demostrado: cuando las instituciones fallan, la ciudadanía debe organizarse para defender lo que es de todos. El tiempo de los discursos vacíos se acabó. Ahora toca proteger con firmeza a los gigantes verdes que nos han visto crecer y que son la herencia más valiosa para las generaciones futuras.

Cambiar Huesca-Izquierda Unida exige la paralización de la tala de árboles en Martínez de Velasco

Cambiar Huesca-Izquierda Unida denuncia la tala de árboles que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Uesca en la avenida Martínez de Velasco, con el objetivo de construir una rotonda, y exige la paralización inmediata de unas obras que suponen un grave atentado contra el patrimonio verde de la ciudad.

La oposición vecinal a esta tala indiscriminada "quedó patente en la concentración pacífica de centenares de personas convocada por la Asociación de Vecinos de La Encarnación, que inexplicablemente terminó con una persona detenida", lamenta la coalición de izquierdas.

"Resulta incomprensible que, en plena emergencia climática, la alcaldesa insista en eliminar árboles maduros que proporcionan sombra y absorben grandes cantidades de dióxido de carbono", señalan. La formación recuerda que no sirve como justificación el anuncio de plantar 400 árboles en la urbanización de La Harinera, cuando la planificación urbana actual promueve la conservación del arbolado existente e integra nuevos ejemplares en los proyectos de reforma.

Cambiar Huesca-Izquierda Unida pide a Lorena Orduna que escuche a la ciudadanía, detenga la tala y replantee las obras para que el arbolado de Martínez de Velasco y de la Fuente del Ibón se mantenga intacto. "Cada árbol importa y protegerlos hoy es garantizar una ciudad más habitable y sostenible mañana", concluyen.

CHA también pide la paralización inmediata y explicaciones de la Alcaldesa

Sonia Alastruey, coordinadora de CHA-Uesca exige a Lorena Orduna que "escuche el clamor de la ciudadanía oscense y paralice inmediatamente un arboricidio que ha sido llevado a cabo con ocultación y manipulación de los datos, de espalda a los barrios y a la participación ciudadana, ya que no se han dado las explicaciones pertinentes ante tal semejante actuación ni se han detallado los informes técnicos que la justifiquen".

Para Alastruey, "Uesca necesita un plan real contra las altas temperaturas, más sombras y refugios climáticos abiertos y una ciudad que defienda la salud de las personas y no continuas talas indiscriminadas, y por ello este es el momento de proteger los árboles, porque no son objetos de adorno ni mobiliario urbano, sino que son seres vivos que hay que cuidar, gestionar adecuadamente y proteger, y porque de ellos depende, en buena medida, el bienestar de las y los oscenses".

"Resulta lamentable el que con motivo de la urbanización del polígono de las Harineras, se esté llevando a cabo un arboricidio de grandes ejemplares en perfecto estado, sin enfermedades y que creaban un túnel de sombra a lo largo de ese tramo de la avenida Martínez de Velasco", añaden desde la formación.

Para Sonia Alastruey, “no se trata de una lucha por la sombra perdida, es una lucha por la salud, la sostenibilidad y la recuperación de espacios públicos para la ciudadanía”.

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