Open Arms: una misión humanitaria en la que cada rescate cuenta, cada persona importa, en el mar o en tierra

La entidad humanitaria recuerda que “nuestra misión siempre es la misma: poner a salvo a quien lo necesite”, y necesitan ayuda “para seguir haciéndolo”

Foto: Open Arms

Hace 10 años, más de un centenar de personas murieron ahogadas frente a la costa de Lesbos. Un barco pesquero sobrecargado con unas 300 personas a bordo que huían de Irak, Siria y Afganistán naufragó en el mar Egeo.

Las personas supervivientes fueron rescatadas por los primeros voluntarios y voluntarias de Open Arms. “Nosotros pudimos rescatar a más de un centenar de personas pero demasiados perdieron la vida. Europa vio horrorizada las consecuencias de aquella crisis humanitaria. Ese día algo cambió, pero no demasiado”, destacan desde Open Arms.

“El tiempo ha pasado y seguimos siendo testigos de más naufragios como aquel, mientras Europa prefiere pagar a terceros países para mirar hacia otro lado y busca fórmulas para impedir que las organizaciones humanitarias lleven a cabo sus labores de rescate. Hoy recordamos a quienes no sobrevivieron y seguimos defendiendo la vida de quienes se ven obligados a jugársela en el mar”, enfatizan.

“Cada rescate cuenta. Cada persona importa”

En Open Arms trabajan “para proteger vidas que se ven obligadas a huir. Cada rescate es una historia marcada por conflictos armados, violencia, pobreza extrema o persecución. Y cuando no existen rutas migratorias seguras buscan otras, más peligrosas. Y es ahí donde nuestra labor se vuelve urgente y necesaria”. Y por ello, necesitan la ayuda de todos, todas y todes para continuar con su labor humanitaria.

Porque a pesar de su esfuerzo “casi 31.000 personas han perdido la vida en el Mediterráneo central desde 2014 hasta ahora. Seres humanos que solo buscan un futuro. Nuestra misión es estar ahí para ayudarlos”, reiteran.

Una misión humanitaria tan lejana como cercana

Hace un año, la DANA golpeó con fuerza la País Valencià, dejando tras de sí destrucción, miedo y calles anegadas. Ahora, es tiempo “para recordar todas las vidas que se perdieron en aquella tragedia. Pero también para agradecer toda la solidaridad que llegó desde tantos sitios y a toda la gente que colaboró desinteresadamente para ayudar y proteger vidas”.

Foto: Open Arms

“Ante aquella emergencia, Open Arms estuvo desde las primeras 48h y permanecimos colaborando en las tareas de achique durante dos meses. Porque nuestra misión —en el mar o en tierra— siempre es la misma: poner a salvo a quien lo necesite. Ayúdanos a seguir haciéndolo”, concluyen.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies