En marzo de este año quedaba aprobado, por el Consejo de la Cámara de Cuentas de Aragón, el informe de fiscalización de la empresa público-privada del Consorcio de Aragonés Sanitario de Alta Resolución (CASAR), correspondiente a los ejercicios 2013-2014.
Dicha auditoria interna pone de manifiesto una serie de irregularidades que no quedan aclaradas ya que, tal y como declara la propia Cámara de Cuentas, no se ha tenido acceso a toda la información necesaria para hacer con rigor el informe. Numerosas y relevantes son las irregularidades señaladas en el informe y que se saldan con una deuda de más de 16 millones de euros, que ahora tendrá que ser sufragada con fondos públicos.
Entre otras cuestiones, a día de hoy, no se conocen cuales han sido los servicios ni el personal prestado por el SALUD, ni la documentación correspondiente a los apuntes contables de facturación y recaudación, ni las irregularidades cometidas en la contratación de personal, ni los altísimos sueldos cobrados por altos cargos del consorcio fuera de convenio, ni los costes y rendimiento de los servicios, ni las cuentas correspondientes a la explotación y el balance de liquidación.
Por todo ello, más de diecinueve colectivos y asociaciones vecinales de la ciudad van a presentar un escrito al Gobierno de Aragón para solicitar la realización de una auditoria externa, que abarque todo el periodo de vida del consorcio, y para exigir la depuración de responsabilidades en caso de que se demostrara que las hubiera.





