Ecologistas en Acción ha presentado diversas alegaciones al plan y solicita una modificación profunda de la revisión del Plan Hidrológico del Ebro. Desde el colectivo ecologista califican la revisión de "rechazable" y la consideran "más regresiva", desde el punto de vista de conservación del medio, que la aprobada para el ciclo 2009-2015. Unas alegaciones que se suman a las ya presentadas por la Asociación Río Aragón, o las recibidas desde la Red de organizaciones en Defensa de la Cuenca del Ebro o los Amigos de la Tierra de La Rioja.
En las alegaciones presentadas por Ecologistas en Acción se hace una crítica al procedimiento de participación y a la construcción de grandes embalses y masiva ampliación de regadíos, cuando no hay recursos para acometerlos, ni hídricos ni financieros, y sin que se haya evaluado adecuadamente la disminución de los mismos debido al cambio climático.
Por otro lado se critica la falta de evaluación del estado de más del 30 % de las masas de agua en la Cuenca del Ebro y se hace especial hincapié en la mísera asignación de caudales ambientales en los pocos puntos donde se establecen. Así menos del 10 % de las masas tienen asignado un caudal" ecológico" que se concreta en la mayor parte de los casos a partir del caudal sobrante una vez se han aplicado los balances hídricos necesarios para poder abastecer las demandas actuales y futuras de los diferentes usos productivos contemplados en el Plan.
Con todas estas premisas la propuesta de revisión del Plan Hidrológico 2015-2021 da como resultado un retroceso en cuanto a la realización de una planificación hidrológica sostenible y que de cumplimiento a la Directiva Marco del Agua, situando a nuestros ríos muy lejos de preservar el buen estado ecológico y químico que demanda esta directiva europea y la sociedad en su conjunto.
CHA también presenta quince alegaciones
Chunta Aragonesista (CHA) ha presentado un total de quince alegaciones a la Propuesta del Proyecto del Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro. Una propuesta que presenta incongruencias, no se ha redactado teniendo en cuenta las directivas europeas de Medio Ambiente y supone, además, una privatización fáctica de los ríos. “Este Plan de Cuenca del Ebro abunda en una privatización oculta de los ríos, con concesiones históricas y concesiones nuevas, con expectativas de Planes Hidrológicos que no se cumplen y sirven luego como derechos adquiridos para el futuro, aunque cambien el clima, las sequías y las condiciones de los ríos”, afirma David Félez.
El Plan de la Cuenca del Ebro debería incorporar como un capítulo bien trabajado y de primerísimo orden el plan de descontaminación y restitución de la cuenca del Galligo por lindano, el "Prestige" aragonés, el mayor problema medioambiental descontrolado del Suroeste de Europa.
El Plan tendría que fijar las actuaciones, sus plazos y su financiación, algo por lo que tanto clamamos desde Aragón, especialmente los municipios ribereños, y a lo que los gobiernos del PP en Madrid y Aragón se han resistido tanto.
CHA considera que este Plan debería ser una oportunidad social para convertir al Ebro en un referente no solo simbólico sino de sostenibilidad socioambiental, algo que no se desprende del documento. Como aspectos negativos a destacar en este Plan, según el criterio de CHA, se pierde una oportunidad real de apostar por una reducción efectiva de la contaminación de los ríos de la cuenca; hace una propuesta de regímenes de caudales ecológicos por debajo de los mínimos, que ni siquiera son exigibles en determinados casos; fomenta la agricultura industrial y el abuso extractivo y no se potencia la modernización del regadío.
“En cambio, apuesta por aumentar más regadíos con grandes proyectos de obras hidráulicas costosas que no resuelven nada, crean conflictos sociales, y con unos presupuestos elevadísimos que casi siempre se desvían como Yesa, Biscarrués, la presa de Aguasvivas o Las Torcas. La prioridad debe ser la modernización de las grandes zonas regadas (unas 250.000 ha) la eficacia y la eficiencia de las actuales zonas de regadío, que pueden permitir que este ahorro del agua generen la creación nuevos regadíos, estimados en unas 20.000 ha, sin comprometer el objetivo ecológico de nuestras masas de agua”, concluye el secretario Sostenibilidad y Medio Ambiente de CHA.
Chunta Aragonesista considera que este borrador de Plan presenta un desequilibrio evidente en la asignación de recursos, ya que pretende consumir el 50 % del agua de la cuenca. Por otro lado, David Félez critica que la participación social y ciudadana haya sido un paripé. Además, se despilfarran ingentes cantidades de dinero público en obras injustificadas y no hay intención de aplicar la recuperación de costes.
Por último, los indicadores de calidad de los ríos recogidos en este borrador no son los adecuados, ni las estaciones de aforo. CHA espera que estas alegaciones sean tenidas en cuenta y se revise y redacte de nuevo el Plan Hidrológico de Cuenca del Ebro.




