El Boletín Oficial de Soria, del día 4 de octubre de 2021, expone a información pública legalizar dos nuevos sondeos. En Agreda, la empresa Ecollagena SL solicita un aprovechamiento que consiste en un pozo de 200 metros de profundidad situado en la margen derecha del arroyo de la Vega, tributario del río Queiles por su margen izquierda.
El volumen máximo anual solicitado será de 180.000 m³ y el caudal medio equivalente en el mes de máximo consumo será de 5,987 l/s. En Olvega, la solicitud es para realizar un nuevo pozo para abastecimiento de la población; en la actualidad dispone al año de 491.132,16 m³, 355 l/h/día, casi dos veces superior a la demanda.
La Plataforma del río Queiles anima a las instituciones y la ciudadanía a presentar alegaciones, la fecha límite es el día 10 de noviembre. Entre otras cuestiones desde esta entidad recuerdan algunos argumentos para ello.
Respecto a la empresa en cuestión, Ecollagena, aseguran que la solicitud publicada no se corresponde con la información que figura en el expediente. “Situación que induce a pensar que el resto de la información carece de la transparencia necesaria para que la CHE apruebe la autorización”, y añaden, “los ciudadanos ya nos vemos perjudicados con la convocatoria. Más, cuando vemos con incredulidad que se solicitan 5,987 l/s, en el expediente se dice 8,3 l/s pero se estiman hasta 12 l/s, el doble de lo solicitado, todo parece una tomadura de pelo”.
Además la Plataforma Río Queiles asegura que en el informe, “nada se dice de si la empresa dispone del servicio de agua de abastecimiento de la que Agreda tiene concedida, ni de los consumos actuales, ni de dónde proceden, ni dónde vierten, si a colector o a dominio público hidráulico”.
Sobreexplotación del acuífero en detrimento de los derechos de otros
En el expediente se argumenta el uso para el proceso productivo pero no se precisa sobradera para retornos ni conducción de volúmenes vertidos. Percibidas estas carencias en la información ofrecida, cabe pensar para esta plataforma que el sondeo supone la sobreexplotación del acuífero en detrimento de los derechos de otros. “Si los volúmenes de agua requeridos sirven para diluir la calidad de los vertidos entonces el agua que se concedería no se usaría para lo solicitado y, por lo tanto, contravendría la legalidad”, advierten.
El aprovechamiento del pozo que Ecollagena SL pretende utilizar como solución a supuestas necesidades son recursos que se extraen de la masa de agua subterránea que alimenta a otras aguas superficiales; la profundidad de sondeo llega a alcanzar la cota del manantial de Vozmediano, nacimiento del río Queiles.
Es decir, la extracción de agua que desde pozos se está haciendo desde hace años ha mermado el caudal que mana en el manantial citado. De tal forma que, desde mayo, y hasta ahora todavía, se repite la circunstancia de que toda el agua que sale se deriva hacia la piscifactoría del Queiles, dejando el cauce seco, hasta que retorna al río.
"Un vertido maloliente"
“Un vertido maloliente cargado de sustancias orgánicas y químicas; y de ahí, al embalse”, denuncian desde la entidad ciudadana. La controversia no disminuye cuando en la gestión, a todas luces, en la explotación del acuífero se ven afectadas las dos vertientes; la cuenca del Ebro y la del Duero. Ni en el Plan Hidrológico en vigor ni en el que está a información pública se determinan con claridad la interrelación, la diferenciación ni la interconexión de los acuíferos; una vez son del Duero, otras del Ebro...
Respecto a las pretensiones de Olvega, la solicitud es para agua de abastecimiento y según la Plataforma Río Queiles, “no es cierto que la localidad tenga necesidad de realizar un nuevo pozo para abastecimiento de la población”.
En la actualidad esta localidad, según consta en el expediente, está sobradamente abastecida con las tomas que realiza en las captaciones del río Hontanares perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Duero y el pozo en la margen izquierda del Barranco del Val, expediente de concesión 2012-P-866, perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Dudas sobre los datos ofrecidos
No obstante, desde esta plataforma, advierten que hay algunas dudas sobre los datos ofrecidos. La toma del río Hontanares está sin modular, por lo tanto, de la balsa de 300.000 m³, perteneciente al abastecimiento de Olvega, situada entre los términos municipales de Beratón y La Cueva de Agreda (ambas localidades de Soria), se desconoce cuantas veces se llena, ni cuando, ni que caudal regula; sólo se menciona una estimación autorizada de 416.275,2 m³/año.
El pozo anteriormente mencionado tiene una dotación de 14’44 l/s para apoyo al abastecimiento principal del río Hontanares en los meses de mayo a octubre, 74.856,96 m³/año. Pero se condiciona en el expediente 2012-P-866, en el punto 25 …”El agua que se concede queda adscrita a los usos indicados en el título concesional, sin que pueda destinarse a otros usos...Total disponible al año 491.132,16 m³, 355 l/h/día, casi dos veces superior a la demanda”.
Sorprende que las cifras señaladas están por debajo del agua facturada en 2019, fueron 612.737 m³. Si bien la diferencia hay que justificarla en los usos ganadero e industrial, la procedencia del agua se presupone de la extracción del pozo que se pretende legalizar pero también de otros. Así, la demanda prevista total es 676.826,44 m³/año, 489,79 l/h/día, “todo un despropósito, un abuso”, denuncian desde la plataforma.
En la solicitud de ampliación de caudal, subrayan, “se siguen mezclando los abastecimientos a la población con los abastecimientos ganaderos y los industriales”. Esta demanda se estima en 411.663,94 m³/año, más de una vez y media la necesidad de la población.
La depuradora sin capacidad
Dada la entidad, el tamaño del polígono industrial y el censo de ganado porcino y cunícola, no deben, para la entidad, mezclarse los abastecimientos de estos con el de la población, debiendo ir por cañería distinta y con solicitud expresa para este fin.
El agua de estos consumos descritos son parte de los vertidos que, si no van directamente a dominio público hidráulico, llegarían a la EDAR y “la CHE sabe que la depuradora no tiene suficiente capacidad para asumir los volúmenes generados, es notorio que no es así”, lamentan desde la plataforma.
Las denuncias y sanciones se suceden por los vertidos que llegan por el río Val al embalse de El Val y las distintas administraciones con competencias conocen los niveles de eutrofización que hacen que el embalse tenga un diagnóstico de su potencial ecológico como el peor de la cuenca.
Los continuos informes de la CHE desde 2002 demuestran el progresivo deterioro; para refuerzo de las medidas habituales de seguimiento de la calidad y control de vertidos, desde febrero de 2018, se instaló una sonda automática Aquadam y, como muestra, decir que este año, desde mayo, el agua que se sirve desde el embalse tiene cero miligramos por litro de oxígeno.
Los altos niveles de nitrógeno y fósforo en el agua, y que se conocen desde hace veinte años, han contribuido a que este año Tarazona sea declara zona sensible por nitratos y en el mes de julio Sanidad detectó “niveles de gérmenes elevados” en el agua de boca de esta ciudad desaconsejando su consumo durante unos días.
“La Administración es incapaz de darle al embalse el uso para Abastecimiento de los municipios de la zona, objetivo por el que fue aprobado por el Gobierno de España, al estar contaminado en grado sumo por vertidos industriales procedentes de Agreda y de Olvega”, señalan.
Se seca el manantial del Queiles
Por lo tanto, la conclusión es clara para la Plataforma Río Queiles, mientras se sobreexplota el acuífero se contamina el río Val, se llena el embalse de El Val con agua sucia y contaminada y, a la vez, se seca el manantial del río Queiles.
Mientras Agreda y Olvega aumentan la extracción de agua por sondeos proporcionalmente se reduce la posibilidad de garantizar el abastecimiento de las personas usuarias del Queiles; cuenca de siempre deficitaria.
“La equivalencia es que mientras se promueve el desarrollo en un sitio se frena en otro degradando el medioambiente en ambos. Parece que Agreda y Olvega hacen causa común para sobreexplotar el acuífero y convertir las localidades en grandes núcleos urbanos industriales, con industrias muy contaminantes que en otras zonas no quieren. De seguir con esta táctica pronto veremos el manantial de Vozmediano seco”, denuncian desde la Plataforma.
Así, solicitan a la CHE que no autorice ni la empresa ni al Ayuntamiento de Olvega la solicitudes presentadas: “Que no se autoricen nuevos sondeos en el acuífero, y se investigue la existencia de pozos ilegales, por el peligro que supone para el acuífero la sobreexplotación y la contaminación del mismo; para garantizar los abastecimientos desde el río Queiles”.
Por último, exigen a las Confederaciones Hidrográficas del Ebro y del Duero respeto al medio ambiente y a la ciudadanía antes de autorizar nuevas dotaciones de agua.

