
Los caminos escolares de Zaragoza retoman su marcha con mucha fuerza tras las vacaciones navideñas. La niebla acompañó estos primeros días de inauguraciones y reuniones. El pasado 13 de enero en el colegio Cándido Domingo en el barrio del Arrabal, se volvió a poner en funcionamiento una de sus rutas con más de diez niños y niñas de entre seis y doce años. Para darles la bienvenida, otra de las rutas les esperó en un punto donde ambos caminos se juntan para llegar unidos al colegio.
Esa misma tarde, en el colegio César Augusto del barrio de la Romareda, se realizó un taller dirigido a padres y madres para generar confianza en sus hijos e hijas. Desde la organización explican que con estas sesiones se trata de reflexionar sobre la autonomía de las y los niños en los barrios y en general en la ciudad. A través de una serie de cuestiones que se debaten en grupo se busca el determinar las causas que dificultan el que hoy en día los niños y niñas no puedan jugar o desplazarse libremente por calles y plazas, y cómo, como padres, podemos hacer algo al respecto.
Al día siguiente, fueron los niños y niñas de las rutas del colegio La Jota los que estaban de celebración: se inauguraban los “miércoles sin padres”. “Los niños y niñas de las rutas del Camino Escolar queremos venir solos al colegio” explicaba Julia, de 3º de Primaria, megáfono en mano a la entrada del colegio, “todos los miércoles a partir de ahora, algunas de nuestras madres se van a turnar para ayudarnos a hacer los cruces más peligrosos”. De esta forma, las madres y padres no acompañan a sus hijos e hijas hasta el colegio sino que simplemente vigilan que superan sin problemas aquellos puntos que consideran más conflictivos. La inauguración de estos "miércoles sin padres" estuvo animada por unos "voceros" muy especiales que iban explicando al resto de familias, niñas y niños la iniciativa, a la vez que repartían globos. A la llegada al centro, se hizo una suelta de globos que tiñó de color la niebla de la fría mañana zaragozana.
El objetivo final del Proyecto Camino Escolar, según la organización, es el permitir que cada vez más niños y niñas vayan solas al colegio, sin necesidad de que les acompañe una persona adulta. Con todas estas actividades de dinamización, animación, reflexión y concienciación se pretende poco a poco, superar barreras, afianzar la confianza y dar mayor responsabilidad, autonomía y seguridad a los más pequeños.
La gestión del programa Camino Escolar en la ciudad de Zaragoza, se realiza por la asistencia externa de la Asociación Ágora - Construyendo Alternativas Socioambientales.

