La riqueza histórica y cultural del río Galligo se narra a lo largo de sus aguas, que han regado huertas fértiles sin alterar su esencia durante generaciones. Sin embargo, el pasado siglo trajo consigo la creación de grandes infraestructuras que, lejos de proteger, han afectado gravemente su existencia. La construcción de embalses y proyectos hidroeléctricos ha desviado su curso natural, conduciendo a la opinión pública a cuestionar la falta de responsabilidad de políticas de gestión del agua que priorizan intereses económicos. En la actualidad, el río Galligo se presenta casi ausente en algunos de sus tramos, y su voz se hace eco de un clamor por la justicia ambiental.
El documental que se está gestando busca “capturar la esencia de este río a través de relatos cautivadores y visuales impactantes”. Su narrativa se entrelaza con los paisajes que enmarcan su cauce, mostrando la belleza que se ve amenazada por el avance irrestricto de la infraestructura. Con el apoyo social, el equipo de producción pretende continuar el trabajo de grabación, composición musical, y montaje que permitirá contar la historia del Galligo “de una manera conmovedora y significativa”. Cada donación representa un paso más hacia la finalización de esta obra “que busca no solo informar, sino también inspirar una toma de conciencia colectiva”, señalan sus promotoras.
El presupuesto del proyecto es muy ajustado, lo más imprescindible y requerido para cubrir los gastos mínimos de una producción de calidad “que aspira a presentarse en festivales de cine”. A diferencia de los montos que demandan grandes productoras, el equipo ha logrado fijar en un total de 22,000 euros el dinero ‘necesario’. Esta cantidad contempla la finalización del guion, grabación de voces, composición musical y edición de la película. La meta parece ambiciosa, pero el impacto potencial de la obra podría cambiar la percepción sobre el río y sus alrededores “canalizando la indignación pública en acciones concretas que busquen su conservación”.
Aportar a esta causa no solo implica un gesto altruista, sino una participación activa en la defensa de un entorno en riesgo. Cada contribución, por pequeña que sea, se convierte en un bloque que edificará un futuro más sustentable para el río Galligo. Además, los donantes “verán reconocido su apoyo en los créditos de la película y recibirán una copia en alta definición, un recordatorio tangible de su compromiso por la preservación”, destacan las personas promotoras de la iniciativa. La lucha por el Galligo es también una lucha por el legado que dejaremos a las generaciones futuras, “y hoy más que nunca, el río Galligo necesita nuestra voz. ¡Unámonos a esta causa!”, concluyen.

