Miles de voces en 191 municipios de Euskal Herria demandan "avanzar hacia la convivencia" y el fin de la excepcionalidad para las personas presas

La ciudadanía vasca ha respondido un año más a la llamada de Sare para reclamar "el acercamiento de todas las presas y presos vascos a Euskal Herria" y "a aplicar la progresión de grado", cambios "imprescindibles" para "avanzar en el camino de la convivencia y la paz". Previamente, se ha celebrado una mesa redonda con víctimas de ETA, el GAL y la violencia policial.

Concentración en Ordizia, uno de los 191 municipios vascos que se han movilizado este sábado. Foto: @sare_herritarra

Un año más, la Red Ciudadana Sare se ha movilizado en los primeros días de enero, en una fecha que ya es "un símbolo de la reivindicación de los derechos de las y los presos vascos". Como en 2021, la pandemia ha impedido la imagen de decenas de miles de personas en una sola manifestación unitaria. Sin embargo, han sido 191 los municipios de todo el sur de Euskal Herria los que han acogido este sábado concentraciones bajo el lema "Elkarbizitzarako. Bakerako. Etxerako bidean" (Por la convivencia. Por la paz. Por el camino a casa).

Cientos de movilizaciones celebradas al mismo tiempo, las 17.00 horas del 8 de enero, con la participación de miles de personas, para lanzar "un mensaje claro", un llamamiento a "acercar a todas las presas y presos vascos a Euskal Herria" y "a aplicar la progresión de grado", que "es la base fundamental para la reinserción social de todas las personas presas", ha dicho Sare. "Estos son cambios imprescindibles si queremos avanzar en el camino de la convivencia", ha añadido la Red Ciudadana.

Desde Sare reconocen que "si bien este último año ha sido importante en cuanto al tan esperado cambio de la política penitenciaria de excepción, la mayoría de los presos y presas vascas siguen en cárceles fuera de Euskal Herria", y "la progresión está bloqueada, por lo que no pueden volver a casa". Sare también ha puesto el foco en la pandemia que "tiene un impacto directo en los presos y presas y sus familias". "Una vez más existen dificultades para realizar visitas a determinados centros penitenciarios, especialmente a los de prisión preventiva", han denunciado. Todo, tras casi cinco años desde el desarme de ETA y más de una década del anuncio del cese definitivo de la lucha armada.

"No podemos aceptar y nos cuesta creer que, tras más de una década sin violencia patente, tengamos que seguir reivindicando algo tan elemental como que los presos y presas, que están cumpliendo penas reparadoras, sean sujetos de derechos así establecidos en Tratados Internacionales, en la Constitución española y en las leyes", han criticado desde Sare. "No estamos exigiendo privilegio alguno. Exigimos justicia, sólo justicia. Estamos reivindicando derechos humanos", han subrayado.

De esta forma, Sare ve "más necesario que nunca mantener viva la reivindicación" y por eso han llenado este 8 de enero las plazas y las calles "de todos los pueblos de Euskal Herria" para "seguir en el camino: el camino de la convivencia, el camino de la paz, el camino a casa". Además, avanza que en los próximos días hará público un documento en el que llevará a cabo una retrospectiva de la política penitenciaria de las tres últimas décadas y lo que "falta por hacer de cara al futuro".

En Bilbo, donde se ha celebrado la movilización más numerosa, han participado representantes de EH Bildu y Elkarrekin Podemos y de los sindicatos ELA, LAB, UGT, CCOO, Steilas, ESK, Etxalde, HIRU, CGT, CNT y ENHE. También ha contado con el apoyo de BNG, ERC, Junts, CUP, ANC, Omnium y Consell per la República.

En Ipar Euskal Herria, por su parte, convocada por Artesanos de la Paz, se ha realizado una manifestación multitudinaria en las calles de Baiona, en la que además del acercamiento, han reclamado la libertad de los presos que llevan más de 30 años en la cárcel. Han demandado al Ejecutivo del presidente francés, Emmanuel Macron, que "se implique en este proceso de paz y se implique con el conjunto de las consecuencias del conflicto".

Víctimas de diferentes violencias participan en una mesa redonda

Previamente a las movilizaciones de la tarde, ha tenido lugar una mesa redonda en el Palacio Euskalduna de Bilbo en la que han participado víctimas de diferentes violencias. En el encuentro, según publica Naiz, han tomado la palabra Robert Manrique, Naiara Zamarreño y Rosa Lluch (víctimas de ETA), Maider García (víctima del GAL) e Idoia Zabalza (víctima de la violencia policial). "Me gustaría cerrar el círculo esclareciendo el caso de mi padre. Los presos podrían colaborar, sin que hubiera consecuencias", ha dicho Zamarreño. "Siento que no tengo nada: ni reconocimiento, ni justicia, ni memoria", ha añadido García.

A continuación, informa Naiz, Sare ha procedido a la lectura de la declaración principal de la jornada. Joseba Azkarraga y Arantza Aldeazabal, coportavoces de la Red Ciudadan, han resumido en ella el momento actual y han mirado sobre todo a los retos futuros, fijados en dos ámbitos interconectados: presos y víctimas. Precisamente, en una entrevista publicada por Naiz, Azkarraga se preguntaba: "Si 50.000 presos hacen el tránsito legal con cierta normalidad, ¿por qué estos no?".

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