MHUEL vuelve a recordar a los cargos públicos -en este caso en funciones- el principio de aconfesionalidad del Estado recogido en el artículo 16.3 de la vigente Constitución española: "Ninguna confesión religiosa tendrá carácter estatal".
"Nada objetamos en que los cargos públicos en su ámbito de actuación privada asistan a este tipo de actos, respetando siempre sus íntimas creencias o no creencias; pero en el momento que se ponen la banda o cogen el bastón, están representando a la totalidad y pluralidad de la ciudadanía de Zaragoza, por lo tanto tienen que permanecer neutrales a la hora de visualizarse con una determinada confesión religiosa", denuncia MHUEL.
Como en años anteriores, este acto se desarrollará en absoluto silencio, portando carteles, exclusivamente al paso de la Corporación municipal y con "máximo respeto hacia el resto de la ciudadanía allí congregada con mención expresa a los menores que reciben ese día su primera comunión", concluye MHUEL.





