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MHUEL recuerda al actual gobierno municipal la aconfesionalidad del Estado en la festividad del Corpus

La sumisión del poder civil ante el poder religioso es más propio de otras épocas, en las que la Iglesia como institución marcaba los ‘tempos ’ y la agenda del gobierno. Para ello, MHUEL quiere recordar lo anacrónico de estas celebraciones que llevan emparejadas la obligada participación de los poderes públicos
| 27 mayo, 2016 07.05
MHUEL recuerda al actual gobierno municipal la aconfesionalidad del Estado en la festividad del Corpus
Miembros de MHUEL durante un acto a favor de unas instituciones laicas. Foto: Diego Díaz (AraInfo)

Un año más, el domingo 29 de mayo se celebra en Zaragoza la festividad del Corpus Christi, una fecha eminentemente católica. Para ello, la asociación aragonesa Movimiento hacia un Estado Laico (MHUEL) se concentrará como viene haciendo hace años “en silenciosa protesta por la participación de concejales revestidos de banda e insignia del Ayuntamiento de la ciudad en la procesión y eucaristía”.

Para MHUEL, nada tiene que objetar “en que los ediles a título individual y de manera privada asistan a estos actos preservando su libertad de conciencia, culto o creencias; pero cuándo lo hacen en calidad de cargos públicos con símbolos de representación de la totalidad y pluralidad ciudadana, están conculcando de manera flagrante el principio de aconfesionalidad del Estado y sus instituciones recogido en el artículo 16.3 de la carta magna en vigor”, es decir, “ninguna confesión religiosa tendrá carácter estatal”.

Como todos los años, “MHUEL mostrará sus pancartas alusivas en absoluto silencio solamente al paso de la menguada corporación municipal respetando en todo momento al resto de la ciudadanía allí congregada para celebrar el día del Corpus, con especial atención a los niños y niñas que celebran ese día su primera comunión”.

MHUEL también quiere hacer especial hincapié en recordar al gobierno municipal actual “que supervise y actualice el protocolo de invitaciones y saludas«. «Tener que leer que los concejales deben llevar un euro para la cuestación en la eucaristía, aparte de anacrónico, se enraíza en la más penosa ranciedad del nacionalcatolicismo y del ‘óbolo’ de la sumisión debida del poder civil al religioso”, concluye MHUEL en una nota de prensa.

Resulta absurdo que en pleno siglo XXI los poderes gubernamentales vayan de la mano de una institución como la Iglesia. La tan necesaria separación que se debe realizar en estos actos religiosos, tienen que convertirse en una prioridad para conseguir una distancia lógica entre el poder civil y el poder eclesiástico. En este sentido, la confesionalidad del Estado recogida en la Constitución de 1978 no deja lugar a interpretación alguna.

mhuel corpus 2016

27 mayo, 2016

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