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Menor en protección ingresa en el Centro de Reforma tras estar medio año en el COA esperando un recurso especializado

Pese a todas las alarmas lanzadas desde el COA, el menor continuó en el centro hasta que la acumulación de denuncias desembocó en la imposición de una medida de internamiento judicial, algo que con toda seguridad podría haberse evitado de haber dado, desde el Servicio de Protección de menor, una respuesta adecuada a este menor
| 7 mayo, 2016 15.05
Menor en protección ingresa en el Centro de Reforma tras estar medio año en el COA esperando un recurso especializado
Centro de Menores de Juslibol.

Este viernes un menor bajo la acción protectora del Gobierno de Aragón fue internado en el Centro de Reforma de Juslibol tras estar casi medio año, en el Centro de Observación y Acogida (COA) esperando a que el Servicio de Protección de Menores de Aragón le asignara un recurso residencial especializado acorde con sus necesidades.

El joven superó así con creces los dos meses de estancia legal en el COA, a pesar de que desde este centro se informaba de forma diaria de lo inadecuado del COA para las necesidades que presentaba este menor y de las constantes conductas de riesgo que presentaba.

Pese a todas las alarmas lanzadas desde el COA, el menor continuó en el COA hasta que la acumulación de denuncias desembocaron ayer en la imposición de una medida de internamiento judicial, algo que con toda seguridad podría haberse evitado de haber dado el Servicio de Protección de menor una respuesta adecuada a este menor.

Educadores en lucha considera esta situación un claro ejemplo de maltrato institucional, en el que el sistema, lejos de adaptarse a las necesidades de los menores les fuerza a adaptarse a las limitaciones del sistema, y si no lo consiguen les dejan fuera.

Este colectivo considera además que este no es un caso aislado, sino una constante en el Sistema de Protección de Menores de Aragón que no solo ha denunciado Educadores en Lucha. El Chustizia d’Aragón emitía el pasado 10 de febrero un informe sobre una joven que vivió una situación similar y que acabó también en el centro de reforma tras protagonizar numerosas fugas y acumular denuncias mientras residía en el Centro Juan de Lanuza, otro recurso no adecuado a sus necesidades.

Los portavoces de educadores en lucha declaran: “Las cuentas le salen redondas al Gobierno de Aragón, aparcan sine die a los menores con necesidades especiales en centros de urgencia como el COA o en otros centros, hasta que acumulen las denuncias suficientes que les lleven al Reformatorio. De esta forma, al ser mayor el precio por plaza ocupada en un centro especializado que en el reformatorio, se ahorran una buena cantidad de dinero, aunque sea a costa de hundir la vida al menor que había que proteger“.

Educadores en Lucha quiere señalar que este maltrato institucional que se denuncia no sólo afecta a los menores, sino también a sus familias: “En el COA hemos vivido muchas veces cómo los menores superan el plazo de legal de estancia esperando plaza en un recurso adecuado y sin que este centro esté preparado para hacer otra cosa que documentar un deterioro constante y peligroso de estos menores. Hemos sido testigos en muchas ocasiones de que es tal la angustia e impotencia de las familias ante esta situación que aceptan a la desesperada la vuelta de sus hijos e hijas a casa sin que se hayan abordado ninguno de los problemas que motivaron su ingreso en el COA. El resultado la mayoría de las veces y según nuestra experiencia es que al poco tiempo, el menor vuelve a reingresar en el COA con una situación más agravada y su familia totalmente destrozada“.

Cansados de esta situación de maltrato institucional constante y endémica del Sistema de Protección de Menores animan a las familias a que, al igual que va a hacer desde este colectivo, pongan la denuncia correspondiente ante la Administración Pública o ante el Chustizia d’Aragón cuando vivan este tipo de situaciones.

Intress y DGA, responsables del polvorín del COA

El maltrato institucional sufrido por los menores que superan el plazo legal de estancia en el COA esperando un centro adecuado se agrava además por la situación actual del equipo educativo del COA. Desde que Intress se hiciera cargo de la gestión educativa del COA en octubre de 2016 la atención a los menores se está deteriorando gravemente ,con la complacencia del Gobierno de Javier Lambán y la consejería de Mª Victoria Broto, quienes ni han respondido ni han actuado a las continuas y argumentadas denuncias realizadas por el equipo educativo del COA.  También se ha escondido la realidad de otros centros de menores de la comunidad donde se han vivido altercados graves, situaciones de violencia intolerable entre menores y agresiones a educadores, alguna de ellas con arma blanca.

Educadores en Lucha lleva meses denunciando las represalias sufridas por varios trabajadores a los que ha excluido del equipo educativo en contra del criterio del coordinador técnico del centro y pese a contar con una dilatada y contrastada experiencia en el centro para dar entrada a un gran número de profesionales sin formación específica ni experiencia previa: “Daría la impresión de que han montando un polvorín y luego se divierten echando gasolina encima. Hay jornadas con turnos con más de la mitad de educadores sin experiencia alguna. Pero advertimos de que en el COA no vamos a ser ni cómplices ni testigos mudos del maltrato institucional y que pensamos denunciar públicamente y ante el Justicia todos los casos de los que tengamos conocimiento. Si algún día sucede algo irreparable los responsables no tendrán la excusa de no saber lo que sucedía, tendrán nombres y apellidos y no tendrán excusa alguna“, afirman portavoces del colectivo.

Un claro ejemplo de cómo Intress, con permiso del Gobierno de Lambán, están tratando de exterminar a colectivo Educadores en Lucha aunque eso suponga destruir también el equipo educativo del COA es este dato: Hasta la entrada de INTRESS, durante un año de trabajo en el COA no era necesario tener más de seis educadores estables como sustitutos, sin embargo durante los siete meses de gestión de Intress ya han pasado hasta 24 educadores diferentes. “Es escalofriante, están llegando compañeros nuevos sin ninguna experiencia laboral, sin ninguna formación ni información sobre el centro, algunos ni han sido entrevistados, otros no saben a qué tipo de centro llegan. Es imposible atender a los menores y formar al mismo tiempo a los compañeros. Es una autentica barbaridad exponer a estos nuevos compañeros a las múltiples situaciones críticas que se viven en el día a día del COA“.

A día de hoy, en el COA hay 22 menores ingresados, siendo 24 la ocupación máxima; sin embargo este número puede superarse sin problema alguno ya que al ser el primer centro de acogida y de urgencia no se puede negar el ingreso de ningún niño que lo necesite. En el anterior concurso había una cláusula en la que se obligaba a la entidad gestora a poner un educador de refuerzo cuando se sobrepasaran este máximo de plazas, sin embargo ahora Intress puede negarse porque no le obliga su contrato como ya sucedió la primera vez que se superó el 100% de la ocupación a mediados de noviembre.

7 mayo, 2016

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