A la manifestación de ayer del 23N en Monzón -Cinca Meya- acudieron unas 500 personas convocadas por las mareas. Al principio de la manifestación la Asamblea Obrera y Popular de Monzón que se había desmarcado de los mensajes propios de los convocantes repartió una hoja con su mensaje, un mensaje de corte obrero y propugnando la rebeldía y la unidad popular. Durante la manifestación se corearon consignas predominando las de lucha y la búsqueda de la unidad popular.
Solo al final en los porches del Ayuntamiento, donde debía leerse el comunicado, se colocó la pancarta de los convocantes, y al ponerse una pancarta que portaban gente de Binefar se lo impidieron los de CCOO, porque según ellos solo debía estar la pancarta “oficial”, en ese momento la gente de la Asamblea Obrera y Popular también retiró su pancarta. Quedando solo la “oficial”.
La lectura del comunicado “oficial”, que debían hacerlo entre una chica y un chico del instituto, no cumplió el guion previsto, ya que la segunda parte que debía leer el chico, no fuer leída, puesto que esta se negó a leer “esto”, así lo manifestó, y en cambio regaló a los manifestantes un mitin espontaneo sobre la lucha obrera sus orígenes y como se debía continuar por ese camino. Fue vitoreado y aplaudido con entusiasmo y gritos de ¡viva la lucha de la clase obrera!.
Lo más revolucionario es la verdad
En esta convocatoria que hoy estamos, la Asamblea Obrera y Popular de Monzón hemos intentado que a pesar de ser supuestamente unitaria se dijesen las verdades del barquero pero a pesar de lo que esta cayendo se prefiere ser políticamente correcto (muy de moda) y como al final no podremos expresar nuestra opinión porque no aceptamos mensajes anodinos que adormecen las conciencias y como preferimos la verdad aunque no se agradable, manifestamos:
Sin cansar con la enumeración de lo que significa cada recorte, ¿quien hay que no lo sufra?. El objetivo final es fijar la asignación del país en la división internacional del trabajo, a la que está adherida entusiastamente la plutocracia española: almacén de turistas y de jubilados del norte. Eso se pretende como casi exclusiva "actividad productiva". Eso significa, en sus repulsivos designios, la continuidad y acrecentamiento de la pauperización de las condiciones de trabajo y vida de la clase trabajadora.
Para conseguirlo se precisa de un enorme ejército de parados, rebajar tanto el salario real como el diferido o indirecto, por lo que han de recortar hasta su destrucción prestaciones médicas, atacar la jubilación y las pensiones, disminuir prestaciones por desempleo, impedir el acceso a la enseñanza pública, implantar el contrato único, suprimir los convenios colectivos,..., y mucho más. Todo dentro del Euro, una moneda con una sola cara. Miseria y más miseria. Para conseguir sus objetivos, todo vale, y ya está en marcha la nueva dictadura del patético y ridículo führer Rajoy y su mariachis más decadentes, sin olvidar el teatrito de su oposición domesticada, el Cuarto Reich de la prensa rosa, el régimen más futbolero y hortera, analfabeto funcional, palanganero de la banca, de la mafiosa troika, de una casta empresarial donante de sobres, que apesta a mierda, que avergüenza a las personas de buena voluntad, que bastante tienen con ser honradas, en no cometer irregularidades, mientras los que gobiernan se revuelcan en la pocilga de la corrupción.
El fascismo ha llegado, viene en coche oficial, apestando a vomitivos alientos que huelen a Chivas Regal Reserva, a pelotazos millonarios, a putas caras y vicios innombrables. No queda otra que vulnerar sus leyes, resistir, porque si transigimos y pasamos por el aro de sus normas, seremos cómplices de la mayor estafa de la historia de un estado de sinvergüenzas supeditados a los dictados del capitalismo-imperialismo alemán y yanqui.
Ahora movilizarse, manifestarse, ponerse una capucha, convocar en las redes sociales una movilización puede costar muy caro, rodear la cueva de Alí Babá o Congreso, poner a caldo a los Borbones, participar en un piquete, sacarle una foto o grabar un vídeo de las agresiones policiales, todo lo que no sea políticamente correcto generará multas millonarias, que casi nadie podrá pagar. Miles de euros para financiar con nuestro escaso dinero vicios de estado a costa de un pueblo desesperado.
No nos da la gana ser correctos y cómplices. Es imprescindible presentar batalla. Vamos perdiendo demasiado terreno sin una respuesta adecuada a la gravísima situación que atravesamos.
Desde la Asamblea Obrera y Popular de Monzón queremos ser claros, no andar con rodeos, no vamos a pediros paciencia y confianza en procesos electorales que serán un fraude a nuestras esperanzas, cuando los partidos que apuntalan el sistema aparentando oposición, están mirando de reojo las encuesta esperando un puesto en la mesa del banquete y algunos hasta con las migajas se conforman. Nosotros queremos incitaros descaradamente a la rebeldía, a que transforméis vuestra ira, descontento, rabia, y hasta la desesperación, en rebeldía forjando la unidad popular de lucha contra nuestros opresores.
No hay otro camino, sera duro pero tendremos futuro. Ahora y así lo tenemos negado de antemano. Solo el pueblo unido se liberará. Fuera del euro y de la OTAN. Trabajo, salud, cultura y poder popular, ¡Viva la clase obrera!
Asamblea Obrera y Popular de Monzón | Para AraInfo




