La Plataforma a Favor de los Paisajes de Teruel y la asociación Gent del Matarranya han presentado alegaciones formales contra el proyecto de Red Eléctrica Española (REE) denominado “Eje Escatrón – Els Aubals – La Secuita”, una infraestructura de transporte eléctrico que pretende atravesar nuestro país, Aragón, y el país vecino, Catalunya, y que “podría suponer un riesgo ambiental, territorial y social que consideramos inasumible”. Las alegaciones han sido elaboradas en coordinación con otras plataformas de ambos países “con las que compartimos análisis, preocupaciones y estrategia”, destacan.
“Un proyecto unitario disfrazado de siete”
Ambas entidades aragonesas consideran que el proyecto “pese a ser una única infraestructura lineal de más de 170 km, ha sido fragmentado artificialmente en siete expedientes administrativos repartidos entre el MITECO y la Generalitat de Catalunya”.
“Aunque REE intenta presentarlo como si fueran siete proyectos distintos, sabemos, y lo reconoce su propio Estudio de Impacto Ambiental, que estamos ante un único eje eléctrico. Trocearlo de esta manera no responde a ninguna necesidad técnica: es una forma de rebajar artificialmente la magnitud de los impactos, impedir una evaluación ambiental realista y completa, vulnerar la legislación vigente y dificultar que la ciudadanía pueda entender y evaluar el proyecto en su conjunto”, recalcan desde Paisajes de Teruel y Gent del Matarranya.
Si se analiza el eje completo, como exige la lógica y la ley, el impacto es evidente. “Este proyecto puede generar: un efecto barrera continuo para la fauna a lo largo de más de 170 km, una pérdida crítica de conectividad ecológica, impactos acumulados sobre especies protegidas como el águila perdicera, afecciones a espacios de la Red Natura 2000, y una presión añadida sobre el paisaje, el suelo agrario y los corredores naturales”, destacan las entidades sociales.
“Sin embargo, el EsIA analiza cada tramo como si no tuviera relación con el resto. Evaluar piezas sueltas es una forma de ocultar la dimensión real del daño. Lo que afecta al territorio es el conjunto”, reiteran.
Un territorio ya saturado por la masificación eólica
Este eje eléctrico no es una infraestructura aislada: está directamente vinculado a la evacuación de macrocentrales eólicas y fotovoltaicas proyectadas y ejecutadas en Aragón. Nuestro país ya soporta una presión enorme por la implantación masiva y desordenada de renovables “y esta línea sería la infraestructura que permitiría seguir ampliando esa saturación pero el EsIA evita analizar la relación entre la línea y las plantas de renovables que la justifican, pese a que la ley obliga a ello”, recalcan desde Paisajes de Teruel y Gent del Matarranya .
A juicio de ambas entidades, ya hay “un precedente que demuestra que este proyecto no es viable”. “En 2021 se evaluó un proyecto prácticamente idéntico, el Clúster Begues, y fue declarado ambientalmente inviable por la Generalitat de Catalunya debido a sus impactos críticos sobre el águila perdicera y la Red Natura 2000. El MITECO confirmó esa inviabilidad en enero de 2025”.
“La legislación es clara: no se puede repetir indefinidamente el mismo proyecto, y no se pueden admitir proyectos sustancialmente análogos a otros ya rechazados. Y este lo es”, enfatizan.
Indefensión ciudadana y falta de transparencia
La fragmentación del proyecto obliga a la vecindad y a los ayuntamientos “a revisar siete expedientes distintos y miles de páginas dispersas. Esto dificulta enormemente presentar alegaciones informadas y compromete la autonomía municipal. La ciudadanía no puede defender su territorio si la información se presenta de forma deliberadamente fragmentada”, lamentan los colectivos de defensa de la tierra.
“La ciudadanía no puede defender su territorio si la información se presenta de forma deliberadamente fragmentada”, señalan, por lo que solicitan “declarar insuficiente el Estudio de Impacto Ambiental, por no evaluar el proyecto en su integridad. Exigir a REE un nuevo EsIA único e integrado, que analice el eje completo y sus impactos acumulados. Inadmitir el proyecto, aplicando el artículo 39.4.c) de la Ley 21/2013, por ser sustancialmente análogo al proyecto rechazado en 2021. Retrotraer el procedimiento si no se inadmite, para corregir el alcance del estudio. Y, agrantizar una evaluación ambiental transparente, rigurosa y coordinada, respetando los principios de prevención y no regresión”.
Llamamiento a la defensa del territorio
“Para nosotros y nosotras, este proyecto no es una simple línea eléctrica, sino una infraestructura que condicionará el futuro del territorio y que se suma a una presión renovable ya insostenible. Por ello, hacemos un llamamiento a la ciudadanía, a los ayuntamientos y a las instituciones para que defiendan el paisaje, la biodiversidad y el derecho de los pueblos a decidir sobre su propio territorio”, concluyen desde la Plataforma a Favor de los Paisajes de Teruel y la asociación Gent del Matarranya.





