Izquierda Unida y Movimiento Sumar han celebrado este sábado en Teruel su acto central, un encuentro en el que se ha reivindicado que “el futuro de Aragón pasa por fortalecer sus pueblos y comarcas frente a décadas de abandono institucional y políticas que han profundizado las desigualdades territoriales”.
Marta Abengochea ha advertido que “no hay justicia social sin justicia territorial” y ha subrayado que “la despoblación, la emergencia climática y la pérdida de servicios públicos son las consecuencias de un mismo modelo que gobierna de espaldas al territorio y de la clase trabajadora”.
Abengochea ha defendido que Aragón necesita una “vertebración real basada en servicios públicos fuertes, empleo digno y una transición ecológica justa”, afirmando que “no se puede hablar de desarrollo mientras se sacrifica el territorio con proyectos especulativos y se condena al medio rural a tener menos derechos”. En este sentido, ha señalado que “defender el territorio es inseparable de defender la sanidad pública, la educación, los cuidados y la movilidad, especialmente en las zonas rurales”.
Sheila Luna ha conducido el acto, celebrado en la Cámara de Comercio de Teruel, que ha contado con la participación de Henar Moreno, responsable institucional de Izquierda Unida, Marta Abengochea, Rubén Giménez, que encabeza la lista de Teruel a las Cortes de Aragón y Laura Vergara, integrante de Izquierda Unida – Movimiento Sumar.
Desde el ámbito federal, Henar Moreno ha trasladado el respaldo político y organizativo “a las luchas del Aragón rural y de territorios como Teruel”, señalando que “la despoblación no es un fenómeno inevitable, sino el resultado de decisiones políticas que han priorizado la centralización y el beneficio privado frente a la cohesión social y territorial”. Moreno ha defendido que “son necesarias políticas públicas ambiciosas que refuercen los servicios públicos, la financiación local y el equilibrio territorial para garantizar igualdad de derechos”.
Por su parte, Rubén Giménez ha puesto el acento “en las necesidades específicas de Teruel”, defendiendo “un modelo de desarrollo pensado desde el territorio y para el territorio”. Giménez ha reclamado “empleo estable, servicios públicos fuertes, infraestructuras útiles y una movilidad sostenible que conecte pueblos y comarcas”, señalando que “Teruel necesita decisiones valientes que permitan a la gente quedarse, volver y vivir con dignidad”.
Con este acto, Izquierda Unida y Movimiento Sumar han reafirmado su “compromiso con Teruel y con el conjunto de Aragón”, defendiendo un proyecto político que ha situado “a la clase trabajadora, la justicia territorial y la defensa del territorio en el centro de la acción política”.
Salida de la OTAN y freno al rearme “como apuesta firme” por la Cultura de la Paz y la Cooperación Internacional en Aragón
Por otra parte, en sus actos de campaña en el norte del país, Izquierda Unida Movimiento Sumar ha reiterado su compromiso con la paz, el Derecho Internacional y la cooperación entre los Pueblos, tras la iniciativa presentada este pasado viernes en el Congreso de los Diputados “para que el Estado español abandone la OTAN y ponga fin a los acuerdos militares que lo vinculan a una estrategia de confrontación ajena a la seguridad real de la ciudadanía”.

Desde la coalición se ha subrayado que “la OTAN no solo no garantiza la seguridad, sino que actúa como un mecanismo de transferencia de fondos públicos hacia la industria armamentística, en buena parte controlada por grandes fondos de inversión y capital estadounidense. Un incremento sostenido del gasto militar que se traduce en menos recursos para sanidad, educación, vivienda o servicios sociales, debilitando el escudo social y agravando las desigualdades”.
La proposición registrada emplaza al Gobierno español a desvincular al Estado español de la estructura militar integrada de la OTAN y de sus compromisos estratégicos y operativos, siguiendo los procedimientos establecidos en la Constitución y en la Ley de Tratados y otros Acuerdos Internacionales, con la imprescindible intervención de las Cortes Generales.
Vicente Guerrero, que encabeza la lista de Izquierda Unida Movimiento Sumar a las Cortes de Aragón por la circunscripción de Uesca, ha señalado que “la seguridad no se construye con más armas ni con más guerras. La guerra es el mayor fracaso de la humanidad y, si queremos paz, debemos trabajar para la paz, no para el rearme ni para el beneficio de la industria armamentística”.
En la misma línea, Pilar Callén, segunda en la lista de la coalición por Uesca, ha afirmado que “es necesario rechazar las lógicas belicistas y el uso de alianzas militares como instrumentos de imposición geopolítica y de defensa de intereses ajenos a los pueblos”.
Izquierda Unida Movimiento Sumar ha manifestado también su oposición al incremento del gasto militar y al uso del territorio aragonés para fines vinculados a la industria y el entrenamiento militar. Frente a ello, la coalición defiende “una concepción de la seguridad basada en las personas, los derechos, la cohesión social y la cooperación entre Pueblos”.
En este marco, la formación apuesta por “activar y desarrollar la Ley de Cultura de la Paz en Aragón, impulsando la educación para la paz, la resolución pacífica de conflictos, la mediación, la diplomacia ciudadana y el desarme, así como una conciencia crítica frente a las desigualdades Norte-Sur y la explotación transnacional”.
Asimismo, Izquierda Unida Movimiento Sumar defiende la aprobación de una Ley Aragonesa de Cooperación Internacional para el Desarrollo “con un enfoque basado en los derechos humanos, la igualdad de género y la justicia climática. La cooperación debe consolidarse como una política pública estratégica, con una financiación suficiente que garantice un suelo mínimo del 0,2% y un incremento lineal y calendarizado hasta alcanzar el 0,7% en 2030”.
Finalmente, la coalición ha reafirmado además su compromiso “con el derecho de autodeterminación de los pueblos y su apoyo al pueblo saharaui, al pueblo rohingya, al pueblo palestino y a los procesos de justicia social en América Latina”, defendiendo “una política internacional basada en la solidaridad, la paz y la dignidad de los Pueblos”.

