Marinah (exvocalista de Ojos de Brujo): “Soy carne de mercadillo”

La excantante de Ojos de Brujo actuó este jueves en el I Ciclo Femenino Plural en el Teatro Arbolé. Acompañada del guitarrista Chicuelo, hizo un alegato a favor de la venta ambulante, los manteros y los rastros.

Foto: AraInfo

Decir que la exvocalista de Ojos de Brujo viene pisando fuerte en su carrera en solitario es faltar a la verdad. Continúa taconeando apasionada, sí, pero rodeada una vez más de un magnífico equipo de músicos.

El teatro Arbolé acogió este jueves en el ciclo Femenino Plural a Marinah y Chicuelo, un dueto que en realidad es un quinteto vocal e instrumental que fusiona rumba, flamenco, ritmos caribeños y acordes procedentes de África.

Marina Abad, que durante diez años lideró Ojos de Brujo, una banda vanguardista e influyente en la escena musical española de finales de los 90 y principios del siglo XXI, atendió ayer a AraInfo en su camerino y comentó recuerdos y actualidad de Aragón, una tierra que no le es ajena.

“Mi bisabuela, mi abuela y mi madre eran mañas”, advierte Marinah, quien guarda recuerdos muy especiales de sus conciertos en Pirineos Sur. “Sobre todo aquel en el que tocamos con Peret, ese genio. Y aunque era muy mayor y lo teníamos que sacar al escenario agarrado, consiguió hacer bailar como locos a todo el mundo en Lanuza”.

Recordando precisamente que Peret procedía de una familia de vendedores ambulantes (y “muy buena gente”), Marinah insiste en el valor social y cultural de los mercadillos, de los rastros. La artista que mejor ha sabido captar el espíritu del mundo de la venta ambulante con la canción 'Sultanas de Mercadillo', insiste en los valores de diversidad que conviven en estos mercados al aire libre “con ese espíritu nómada”.

“Todo lo contrario a los centros comerciales de hoy, que lo mismo te da comprar en Cádiz que en Pamplona, porque todos los productos son iguales”, ha lamentado la artista que se ha autodefinido como “carne de mercadillo”.

Comentando la polémica que ha brotado en Zaragoza en las últimas semanas en torno al traslado del Rastro desde las afueras de la ciudad (parking Sur de la Expo) hacia barrios más céntricos, y vinculándolo con la situación de los manteros en Barcelona, que ella conoce bien, ha señalado que “en ese rechazo de algunos tiene que ver el racismo, y también el clasismo, es la mezcla de las dos cosas: son negros y pobres, esa gente que los denosta, aunque vendieran piruletas, los machacarían igual”.

“No es justo ver a la gente que todo el rato se queja pero no se les da ninguna facilidad para que se puedan buscar la vida honrada y dignamente”, ha añadido en el camerino, y también desde el escenario, donde ha hecho un llamamiento a las zaragozanas y zaragozanos para que protejan sus mercados tradicionales, sus mercadillos y su rastro.

“El Rastro de Madrid o los Encants de Barcelona son de las pocas cosas que atraen turistas pero que son populares también entre las gentes de esas ciudades, son de las pocas cosas que no se han abducido, son centros neurálgicos de los barrios”.

Un escenario donde ha reinado con su icónico turbante, abanico en mano como batuta de directora de una orquesta que ha brillado también con luz propia. Chicuelo, guitarrista de altura que toca habitualmente con artistas de la talla de Poveda, ha llevado la voz cantante con sentido del humor y complicidad con músicos y público.

Un concierto que ha culminado con los y las espectadoras bailando sobre el escenario, tras hacer un repaso a fondo de sus dos últimos discos, 'Afrolailo' y 'Sintonías', con temas como 'Arbolé', que con versos de Federico García Lorca han dedicado al teatro homónimo.

Autor/Autora

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies