Según han explicado, estos árboles cuentan con más de 70 años, son de gran altura y, al parecer según el servicio de información del 010, el “problema” se encuentra en sus raíces. El colegio La Salle, junto con algunas vecinas y vecinos habían denunciado que “se meten por las tuberías y porque un colegio ha solicitado que los caminos escolares pasen por allí y la tala era parte del proyecto porque las raíces levantan el pavimento”.
Este grupo de padres, madres y familiares ha trasladado que a pesar de que desde el servicio 010 aseguran que la Junta del Distrito aprobó el proyecto, desde esta entidad han aclarado que “no sabían nada”. Asimismo, de acuerdo a la petición de la Concejalía de Urbanismo, las familias contrarias a la tala de estos árboles han enviado un escrito para que se abra de nuevo y se revise el proyecto de peatonalización de la calle.
En caso de que el equipo de urbanismo acepte el escrito y atienda la petición de estas familias se salvarían los dos últimos árboles que todavía no han sido talados. No obstante, este grupo espontáneo de madres y padres del colegio, se han presentado este viernes a las 7.30 horas en la calle para organizar una cadena humana que evite que las máquinas continúen con el siguiente árbol. Hasta el momento han conseguido paralizar las obras de la calle dos días.




