MäBU es el acrónimo de María Blanco Uranga, la continuación natural de una familia en la que el mundo de la canción ha sido una parte fundamental de sus vidas. MäBU hacen pop, alejado de etiquetas fáciles, un pop íntimo, onírico, han dicho algunos. Acaban de publicar el sencillo “Amildeguian”, junto a Lorelei Green, que colabora con ellos, y andan presentando su último EP, “Fotos Perdidas”, y otros tantos singles recientes en los que han colaborado con algunos artistas de la talla de Gabriel de la Rosa, David Otero, Judit Nedermann o Guadi Galego. Este fin de semana vienen a Aragón –Teruel, viernes 27, espacio Luvitien, y Massaliò, sábado 28, CSA L'Argilaga–, donde quieren que su público, al escucharles en directo, sueño un poquito y logre conectar con sus emociones. Seguro que lo consiguen.
Es difícil encuadrar a MäBU en los límites de un estilo musical, pero sí en muchos márgenes. La pregunta no es dónde os situáis, o cómo os definís, sino, ¿de dónde bebéis para crear ese pop tan íntimo?
Nuestro faro siempre ha sido la música de cantautoras anglosajonas tipo Feist, Regina Spektor, Aimee Man… Últimamente para componer nos estamos acordando del disco Bury The Hatchet de The Cramberries, de Sixpence None The Richer… será porque soy de los 90 y de alguna manera parte de mí necesite volver a esa época.
Creo que MäBU nacéis en 2008… En todos estos años, 15 ó 16 ya, ¿en qué ha cambiado y cómo ha evolucionado MäBU? ¿Qué aprendizajes ha habido?
¡Imagínate! Teniendo claro que nunca te acostarás sin saber nada nuevo; sabemos que cada vez somos más sabios después de todos los errores y aciertos que hemos cometido. Que cuando creas música más te vale que te guste por encima de todo y que estés en esa búsqueda. A mí me gusta mucho decir que hago la música que a mí me gustaría que alguien hiciera para mí.
¿Qué había antes de MäBU? Me refiero, ¿Puede ser MäBU la consecuencia directa de crecer en un contexto y en una familia de artistas?
Antes de Mäbu había una chavala de 17 años con un hambre increíble de cantar lo que escribía. Nacer en una familia de artistas facilitó absolutamente que nadie considerara una mala idea poder desarrollarlo hasta el límite de que sea mi profesión y pueda haber creado este proyecto junto a Txarlie Solano y los diferentes músicos que han pasado por él.
¿Como se lleva ser tres, después de haber sido más componentes durante algún tiempo? ¿En qué cambia el directo y la forma de interpretar los temas en formato trío?
Llevamos con el formato trío desde 2013 y estamos convencidos de que esta forma de hacer tan desnuda es ya nuestro sello 100%. Estamos más que cómodos en este formato y creemos también que ofrece algo distinto. En nuestro caso menos es más. Suena ligero, divertido y potente.

Habéis lanzado este año "Fotos Perdidas", en formato EP, pero creo que también hay algún otro sencillo no incluido en este EP y que habéis publicado este año. ¿Será todo ello parte de un próximo disco?
Después de nuestro último EP “Fotos Perdidas” hemos lanzado, como sencillos, unas cuantas colaboraciones que hemos hecho en discos de otros artistas que aparecen como lanzamientos nuestros “Botellas y Heridas” de la Máquina de Turing, “Amildeguian” junto Lorelei Green que se estrenó el pasado martes 24. Y el próximo es el 4 de octubre, un tema de Delgado que se llama “Si me Atreviera”. Es una forma de que nuestro público conozcan otros artistas y que su público nos conozcan a nosotros también.
Alguna vez has dicho que los discos eran expresiones del momento en el que se hacía… ¿Cómo será el próximo disco de MäBU?
El próximo disco de Mäbu será otro salto en nuestra carrera, la gente es la que va a determinar de cuánta altura estamos hablando pero para nosotros cualquier movimiento es un avance. Va a tener mucha energía y sonará sólido. Aunque aún quede mucha gente por descubrir Mäbu, se dará cuenta que nuevos, no somos.
Estéticamente será difícil superar a “Un año después”… un disco, como has dicho también, bonito por dentro y por fuera… ¿Este último disco, en que tomáis a las estaciones del año como excusa para hacer buena música, qué supuso en vuestra trayectoria artística?
Este disco ha supuesto un gran esfuerzo ya que veníamos de celebrar 10 años como banda y queríamos que se viera una clara evolución y aire fresco. Estamos muy contentos con él. Y nos emociona poder decir que el próximo disco viene aún más bello con canciones llenas de energía y la ilusión de seguir haciendo nuestro camino en la industria.
Tenéis tradición de compartir canciones con amigos, como ya hicisteis para vuestro 10º aniversario… Ahora lo habéis hecho con otros cuatro artistas ¿Qué han aportado a MäBU todos ellos?
Para nosotros compartir nuestra música con otros artistas es una manera de mantener nuestras canciones en constante cambio y a través de ese cambió poder aprender de los demás. Todos los artistas con los que colaboramos nos aportan compañerismo, aprendizaje, y una gran ayuda para que nuestra música se abra a otro público.
Tendría que ser brutal escuchar a Mabu en un teatro, sin embargo, sois una banda todoterreno. ¿Qué va a encontrar en el concierto de MäBU la gente que se pase por el Espacio Luvitien de Teruel, o por el CSA L'Argilaga, un lugar chiquitín en mitad del medio rural?
Se van a encontrar una banda que canta desde un lugar muy honesto. Vamos de lo que somos. Y somos una gente maja que disfruta con lo que hace y quiere que la gente sueñe un poco y conecte con sus emociones o con la persona que tenga al lado. En ocasiones nos ponemos de punta en blanco y tocamos en teatros solemnes dentro de un ambiente más decoroso, en otras lo hacemos en salas de mediano aforo con un ambiente más distendido. Otras veces nos toca hacerlo en festivales proyectando nuestros temas menos recogidos y optar por un repertorio más extrovertidos. Y en esta ocasión vamos de expedición; conquistando un nuevo terreno nunca explorado y la mejor manera de hacerlo es yendo poco a poco a unas salas pequeñas, ganándonos al público con cariño en distancias cortas.
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