Lula tras salir de prisión, después de un año y siete meses encerrado: "No encarcelaron a un hombre, encarcelaron una idea y una idea no muere"

La Justicia brasileña ha decretado este viernes la libertad del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado desde hace un año y siete meses, después de la decisión adoptada la víspera por el Tribunal Supremo de Brasil, que declaró inconstitucional encarcelar a condenados que no hubieran agotado sus recursos.

Lula tras salir de prisión. Foto: @ptbrasil

El exmandatario salió acompañado por sus abogados; su actual pareja, Rosangela da Silva, y algunos de sus principales compañeros y compañeras del Partido de las y los Trabajadores (PT) –entre otros quien le sustituyó en la carrera presidencial, Fernando Haddad–.

Lula ha sido recibido entre los vítores de las cientos de personas de simpatizantes que habían llegado hasta los alrededores de la sede policial para recibirle. «¡Lula libre!¡Lula libre!», gritaban a un Lula que se ha dirigido hacia ellos, tras abrazar a algunos de sus familiares en la puerta de la sede de la Policía Federal.

Apenas una hora antes, el juez federal Danilo Pereira había ordenado su liberación en cumplimiento del reciente fallo del Tribunal Supremo (STF) que establece que las personas condenadas no empiecen a cumplir sentencia hasta que se haya agotado el largo proceso de apelaciones y esta sea firme.

La excarcelación de Lula había sido solicitada este mismo viernes por su defensa, en base al fallo dictado la noche anterior por la máxima corte del país, que, en una ajustada votación por seis a cinco, determinó que la prisión de una persona condenada antes de que se agoten todos los recursos es inconstitucional.

Lula estaba preso desde el 7 de abril de 2018, cuando comenzó a cumplir una pena de ocho años y diez meses por corrupción en Curitiba tras ser condenado en segunda instancia, acusado de recibir como soborno un apartamento de playa de la constructora OAS a cambio de beneficios para la adjudicación de contratos con la petrolera Petrobras. Una acusación que el expresidente siempre ha negado.

Ahora esperará en libertad hasta que agote todos los recursos disponibles en el sistema judicial brasileño, según decidió el Supremo. "Ellos no encarcelaron a un hombre, encarcelaron una idea y una idea no muere. Trabajaron para tratar de criminalizar a la izquierda, el PT, a Lula", señaló para añadir: "Me voy de aquí sin odio. A los 74 años, mi corazón solo tiene espacio para el amor, porque el amor ganará en este país. Quiero probar que este país puede ser mucho mejor cuando tenga un Gobierno que no mienta en Twitter como hace (Jair) Bolsonaro".

 

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