El extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, ha concluido su declaración este lunes en la Audiencia de San Fernando de Henares (Madrid), dentro del proceso que investiga su implicación en la primera época de la Trama Gürtel (1999-2005). Bárcenas, para el que la Fiscalía solicita 42 años y medio de prisión, ha llegado cerca de las 9.45 horas, unos minutos después que su abogado, Francisco Maroto, ante la expectación de decenas de medios de comunicación que le esperaban a las puertas de la sede judicial.
En dicha declaración, Bárcenas ha reconocido la existencia de una ‘caja B’ con una “contabilidad extracontable sin carácter finalista”, donde el propio extesorero y, su entonces jefe, Álvaro Lapuerta, anotaban las aportaciones que llevaban a cabo los empresarios ligados al PP.
Además, el extesorero del Partido Popular ha explicado que fue Mariano Rajoy la persona que ordenó paralizar las contrataciones con Francisco Correa, cabecilla de las empresas que operaban en la Trama Gürtel. Sin embargo, esta decisión fue motivada por la denuncia que un empresario, “que tenía muy buena relación con Álvaro Lapuerta” –extesorero del PP-, y su yerno, un extenista que conocía a Mariano Rajoy personalmente de un club al que acudían juntos, realizaron ante el líder del PP previo pago de 60.000 euros.
A partir de este momento, ha asegurado Bárcenas, él recibió la instrucción de “prescindir de los servicios de Correa”. Asimismo, y según el relato del extesorero, Mariano Rajoy aceptó la donación del empresario y su yerno y rehusó acudir a los tribunales para denunciarlo.
Por otro lado, ha destacado que el expresidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, se negó a romper con las empresas de Francisco Correa. Al parecer, y según ha reconocido el propio Bárcenas, Camps le transmitió a Álvaro Lapuerta que Álvaro Pérez ‘El Bigotes’ era “un genio” y que por lo tanto continuaría trabajando con él.
Al mismo tiempo, también ha subrayado que distintos empresarios entregaban, siempre a través de Álvaro Lapuerta, cantidades de dinero que no tenían contrapartida de ningún tipo. “Todos los empresarios quieren echar una mano a los partidos políticos, a todos”, matizaba Bárcenas ante el Tribunal. El motivo de tales donaciones, a su juicio, era similar a la que cualquier persona mantiene en su día a día con su médico o con el fontanero, ni más ni menos que para sentar las bases de una buena relación. “Lo hacemos todos”, ha señalado Bárcenas y ha aseverado que estos “contribuyentes” posteriormente les solicitaban que se les “dejara bien” ante el partido.
El extesorero del PP, ha puesto encima de la mesa el nombre de Alfonso García Pozuelo, responsable de la constructora Hispánica, como uno de los empresarios que aportaba fondos a esta ‘caja B’. “Se recibían en efectivo y siempre por el señor Lapuerta, todos los donativos eran para la seguridad de la sede en el País Vasco y fueron recibidos por el señor Lapuerta”, ha destacado Bárcenas.
Respecto a las anotaciones realizadas de su puño y letra, el extesorero del PP ha admitido tal hecho. “La reconozco, evidentemente (...), corresponde a que había determinados donativos y el señor Lapuerta y yo anotábamos quién entregaba esas cantidades y el uso que se hacía de ellas”, ha explicado.
“Eran donativos sin carácter finalista, no respondían a ninguna gestión, no se contabilizaban oficialmente, es obvio, pero se llevaba un control de entradas y salidas (...) el señor Lapuerta como máximo responsable quería tener la certeza de que estaba bien controlado, y por eso le dábamos el visé para justificar ante terceros”, ha afirmado Bárcenas.
Por otra parte se ha negado, por recomendación de sus abogados, a entrar en detalle sobre estas aportaciones y las personas que las realizaban, y ante la pregunta formulada por la fiscal Concepción Sabadell sobre si se había quedado con parte del dinero, éste ha rechazado de manera tajante haberse lucrado con los mencionados donativos. “Absolutamente nada, era imposible”, ha manifestado.
Bárcenas, que también se ha desdicho de parte de su declaración efectuada durante la fase de instrucción en 2014, ha revelado que Francisco Correa pagaba viajes a Nueva York, y a otros destinos, a diferentes cargos del Partido Popular, e incluso él mismo se benefició de alguno de esos viajes. Posteriormente, el extesorero del PP ha justificado la acumulación de efectivo en su domicilio y en su despacho –entre 25.000 y 30.000 euros anuales-, porque “había una crisis en los mercados” y quería disponer de ese dinero en efectivo.
Además, Luis Bárcenas ha negado ante el tribunal que utilizase un crédito de 330.000 euros concedido por el Banco Popular para blanquear dinero. “Eso no es así, no hay ni un solo memorándum de un banco en el que figure que yo haya argumentado que el dinero procede del crédito del Banco Popular”, ha defendido. “Si pido un crédito de 330.000 euros y me llevo el efectivo, tengo en mi casa 660.000. Si devuelvo el dinero, sigo teniendo los 330.000 euros en mi casa”, explicaba el extesorero del PP. Y ha añadido que terminó devolviendo el dinero del crédito porque la operación de compra de un valioso cuadro no salió adelante.
Durante la última parte de la declaración, Bárcenas ha reconocido que prestó dinero en efectivo al Partido Popular para la compra de acciones de Libertad Digital, un hecho que consta en las anotaciones de la contabilidad B del partido. Al parecer, éste compró las acciones, que las puso a nombre de su mujer, con 150.000 euros que había ganado con la venta de un cuadro.
El juicio, que se reanudará este martes con otra jornada de declaraciones de Luis Bárcenas, ha sido suspendido por el presidente del tribunal, Ángel Hurtado, minutos antes de llegar a las 18.00 horas.
La Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia ha reanudado así el juicio por la primera época de actividades de la trama Gürtel (1999-2005) tras el parón navideño, y que ha comenzado con la declaración de Luis Bárcenas, el cual ha intentado defender la licitud del origen de los fondos de sus cuentas en Suiza.
En esta jornada, la trigésima desde que comenzó el juicio el pasado 4 de octubre, el Ministerio Público ha preguntado al extesorero del PP por el dinero oculto en sus cuentas en Suiza, donde llegó a tener hasta 47 millones de euros. Anticorrupción asegura que recibió 1,2 millones de euros en comisiones por intermediar en adjudicaciones y lo acusa de la apropiación de 300.00 euros del Partido Popular.





