Los y las pensionistas con pensiones pequeñas contributivas y no contributivas se quedan fuera una de las medidas “estrella” de las aprobadas por el Gobierno para hacer frente a situaciones de vulnerabilidad económica y social ante la carestía de la vida: el cheque de 200 euros.
En la normativa, del 27 de diciembre, se establece claramente que las y los pensionistas con pensiones tanto contributivas como no contributivas no podrán solicitar dicho cheque. Tampoco lo podrán pedir las personas que cobran el Ingreso Mínimo Vital.
“Nos parece bien que lo puedan pedir familias y personas que ingresen hasta unos 1.900 euros al mes pero creemos que con más razón también lo deben de cobrar los y las pensionistas que cobren cantidades mensuales bastante más pequeñas”, han declarado desde diferentes plataformas de pensionistas.
Más del 50% de las pensiones en el Estado español están por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (1.000 euros brutos mensuales). Además, las mujeres pensionistas siguen percibiendo las pensiones más bajas, algunas de ellas rozando el umbral de la pobreza.
Por ello, exigen que las personas pensionistas que cumplan las condiciones de nivel de renta requerida en el decreto anticrisis sean incluidas en esta medida, “que podría paliar en parte la situación de precariedad en la que se hayan”.
El movimiento pensionista estatal demanda revertir “los recortes de las reformas de pensiones 2011, 2013 y 2021, recuperar el poder adquisitivo de las pensiones públicas, restablecer la paga compensatoria de final de año y situar la pensión mínima en el 60% del Salario Medio”.
Así mismo también exigen se adopten medidas estructurales y no coyunturales para que todas las personas accedan a unas condiciones de vida dignas, “basadas en el reparto equitativo de la riqueza”.

