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Los Veintisiete dan su apoyo político a los acuerdos del ‘Brexit’

Reino Unido dejará de ser parte de la UE el 30 de marzo de 2019, pero durante una fase de transición de año y medio, hasta finales de 2020, seguirá siendo parte del Mercado Común y estará sujeto a las mismas leyes y bajo la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE). La Eurocámara votará el acuerdo de salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) el próximo enero o febrero.
| 25 noviembre, 2018 11.11
Los Veintisiete dan su apoyo político a los acuerdos del ‘Brexit’

Junto al acuerdo de retirada del Reino Unido y la declaración política que sienta las bases para la futura relación, los Veintisiete dieron su respaldo político a sendas declaraciones del Consejo Europeo y la Comisión Europea.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, fue el encargado de anunciar la aprobación a través de su cuenta de Twitter: «Los Veintisiete han respaldado el acuerdo de retirada y la declaración política sobre las futuras relaciones entre la Unión Europea (UE) y el Reino Unido», ha escrito Tusk tras la primera sesión de trabajo de la cumbre extraordinaria.

Tras este apoyo de los líderes a las condiciones de la separación y a las orientaciones para negociar el futuro, la primera ministra británica, Theresa May, se ha unido al resto de líderes para una segunda sesión de reunión.

Debe ratificarse en los parlamentos

Este es solo el primer paso para formalizar el acuerdo, ya que es necesario que lo ratifiquen el Parlamento británico y el Parlamento europeo para que tenga validez. Está previsto que sea primero la Cámara británica quien se pronuncie, a principios de diciembre, y la Eurocámara lo hará en enero o febrero, según ha confirmado este domingo su presidente, Antonio Tajani.

«Los amigos, amigos serán hasta el final», escribió Tusk en su cuenta de Twitter la víspera de la cumbre, recordando a Freddie Mercury para ilustrar la voluntad del bloque de cara al futuro, tras 17 meses de negociación que ponen fin a una compleja relación que ha durado 45 años.

En su carta de invitación a los jefes de Estado y de Gobierno, Tusk ya dijo que los negociadores habían hecho un «buen trabajo» y que todos buscaron alcanzar un acuerdo «bueno y justo», porque «nadie quería derrotar a nadie».

«Creo que finalmente hemos encontrado el mejor compromiso posible», indicó, para pedir el respaldo de los y las mandatarias al acuerdo, un texto de 585 páginas, legalmente vinculante, que afianza los derechos de los ciudadanos y las ciudadanas tras la desconexión, determina la factura que deberá asumir Londres tras la salida (unos 50.000 millones de euros) y prevé una solución de emergencia para evitar una frontera dura en el Úlster si no se logra a tiempo un acuerdo sobre las relaciones futuras.

Los y las líderes han adoptado también una declaración política que, sin el valor jurídico del primer documento, marca el camino que las partes quieren seguir en las negociaciones del marco futuro de las relaciones, cuando Reino Unido sea ya un país tercero.

El objetivo es sellar una relación que las dos partes quieren «amplia, profunda y flexible», a través de cooperación en materia comercial, económica, justicia, política exterior, seguridad, defensa y otras áreas, y en la que se comprometen a trabajar unidos para salvaguardar el Estado de derecho, el orden internacional, la democracia y los altos estándares de un comercio libre y justo.

Cómo será la transición al ‘Brexit’

Reino Unido dejará de ser parte de la UE el 30 de marzo de 2019, pero durante una fase de transición de año y medio, hasta finales de 2020, seguirá siendo parte del Mercado Común y estará sujeto a las mismas leyes y bajo la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) —pero sin representación, voz, ni voto en las instituciones—.

Este periodo, pensado para dar tiempo a instituciones, empresas y ciudadanos y ciudadanas a adaptarse a los cambios, podrá prorrogarse, una única vez, «hasta uno o dos años», con lo que en la práctica la separación definitiva no llegará hasta diciembre de 2022.

«Ahora es momento de que todos asuman su responsabilidad. Todos», ha avisado el jefe negociador europeo, el francés Michel Barnier, a su llegada a la cumbre, en un mensaje dirigido al Parlamento británico para que no tumbe lo negociado a nivel técnico y político.

Barnier ha recalcado en su mensaje que la UE «nunca» ha negociado «en contra de Reino Unido» y que ahora se deben dar los pasos necesarios para construir una relación ambiciosa y de confianza para el futuro. «Seguiremos siendo aliados, socios y amigos», ha concluido.

Se votará en la Eurocámara en enero o febrero

Tras dar luz verde este domingo, la Eurocámara votará el acuerdo de salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) el próximo enero o febrero. «El acuerdo se llevará al pleno de diciembre. El Parlamento Europeo votará una resolución en diciembre y, probablemente, en enero o máximo en febrero, votaremos sobre el acuerdo, si hay una mayoría a favor», ha informado el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani.

El político italiano ha calificado el pacto del brexit como «bueno (…) para los dos, para la Unión Europea y para el Reino Unido». Preguntado si teme el rechazo del Parlamento británico al texto dijo que prefiere «ser optimista».

«Espero que haya un voto a favor por el Parlamento británico», ha agregado. «Ahora es importante allanar el camino para el futuro», ha añadido el presidente de la Eurocámara sobre la negociación venidera a propósito de la futura relación que mantendrán el Reino Unido y la Unión Europea.

Madrid votará a favor del tratado del ‘Brexit’ tras un acuerdo sobre Gibraltar

Tras unas «difíciles pero fructíferas negociaciones», el acuerdo alcanzado no modifica el artículo 184 del Tratado de Retirada como pedía el Estado español, que se da por satisfecha en cambio con una declaración conjunta de la Comisión Europea y del Consejo Europeo en el marco del acuerdo de Retirada que «descartan» que el artículo en discordia «sea aplicable al contenido de la relación futura, incluido el ámbito territorial», una interpretación que además Reino Unido reconoce por escrito.

Ese artículo señala que el Reino Unido y la UE deberán negociar los términos de su relación futura, pero no precisaba que para todo lo referido a Gibraltar se tenía que contar con el Estado español. Como el artículo estaba incluido en un Tratado, el de Salida, que sí se aplica a Gibraltar, el Gobierno de Sánchez temía tener problemas en el futuro con su capacidad de veto sobre todo lo referido al Peñón.

El Tratado de Retirada irá acompañado de una declaración política que establecerá el marco de la relación futura entre la UE y Reino Unido, y que en su última versión tampoco recogía la posición española. El texto queda ahora redactado de tal manera que recoge, según Sánchez, «que no sólo se deberá contar con el acuerdo de España, sino que los acuerdos que afecten a Gibraltar deberán ser acuerdos separados a los que se concluyan con Reino Unido por parte de la UE».

En tercer lugar, «excluye a Gibraltar de la negociación general entre la UE y el Reino Unido», lo que permitirá a Madrid tener una negociación directa con el Reino Unido sobre Gibraltar y exige el acuerdo previo del Estado español para la negociación de cualquier acuerdo de la UE que se aplique a Gibraltar.

Asimismo, algunos socios están molestos con Madrid por su movimiento de último minuto al amenazar con bloquear el acuerdo por Gibraltar, un gesto que, según consideraron fuentes diplomáticas, «no tiene ninguna justificación basada en hechos» ni iba vinculado a «un problema político».

25 noviembre, 2018

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