
Los servicios de urgencias de los hospitales del Estado español y de Aragón siguen colapsándose. Así lo han denunciado la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) y la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Aragón (ADSPA) en un comunidado donde afirman que las y los enfermos "esperan horas en pasillos y sillones para ser atendidos por falta de recursos" y "muchos acaban siendo derivados a centros privados".
En este sentido, las organizaciones critican que esta situación, que "se repite cada año por estas fechas", es consecuencia de la escasez de recursos sanitarios asociada a "los recortes promovidos por el Gobierno" que "ha reducido el presupuesto sanitario en más de 13.000 millones de euros -el Estado español ocupa el segundo puesto de la UE, después de Grecia en recorte del PIB sanitario-, expulsado a 53.000 personas trabajadoras sanitarios del sistema o cerrado más de 34.000 camas hospitalarias públicas desde el 2009".
En el comunicado advierten que las plantillas y los centros están "al límite", por lo que "cualquier variación de la demanda o las vacaciones del personal generan importantes colapsos". También critican la retirada del derecho a la asistencia a más de 900.000 personas migrantes no regularizadas y a jóvenes sin trabajo, que "tienen en los servicios de urgencias la única oportunidad de recibir tratamiento".
Otro de los puntos criticados por la FADSP y la ADSPA es la falta de planificación de los recursos sanitarios, ya que "los repuntes epidémicos, se repiten periódicamente y no se ponen los recursos necesarios para afrontarlos".
En el comunicado también reprochan las privatizaciones que disminuyen las camas hospitalarias y los recortes en Atención Primaria que producen "demoras intolerables en las citas". "Si se dan citas con 7-10 días de demora lo normal es que las y los pacientes acudan a urgencias por procesos que podrían atenderse en Atención Primaria", lamentan.
Para acabar con esta situación que "genera mortalidad y sufrimientos innecesarios a las y los enfermos", desde la FADSP y la ADSPA exigen el cese de "la política de recortes sanitarios como forma de reducir el endeudamiento público".
Además piden una "reposición de los recursos" que "están dejando en esqueleto al sistema", especialmente del personal, ya que "a la asistencia sanitaria no se le puede sustituir por maquinas"; elaborar Planes de Salud (estatal y de Aragón) que "adecuen los recursos a las necesidades y problemas de salud de la población y que tengan en cuenta los repuntes epidémicos"; y transparencia informativa para "evitar crear situaciones de alarma sanitaria en la ciudadanía".




